03 mayo 2016

A RODAR SE APRENDE RODANDO.

El último año de mi vida ha sido un maravilloso no parar, lleno de experiencias de las que he aprendido muchísimo y que me han dejado mil aventuras que compartir con vosotros. Y también he recibido varios correos vuestros, unos cuantos con una pregunta recurrente: ¿qué debería hacer para dedicarme al audiovisual?

Lo cierto es que en este gremio en particular, no existe una fórmula fija. Ni es imprescindible opositar, ni hay un sindicato a la americana, ni ninguna carrera te garantiza que realmente vayas a vivir de esto. Así que es normal que en algún momento te hayan surgido dudas sobre cuál será el mejor camino para dedicarse al audiovisual, porque vías hay muchas, y muy variopintas.

Pues bien, empecemos por una de las poquísimas verdades absolutas en las que creo: a rodar sólo se aprende rodando. Y esto es así, aquí, en Hollywood y en Tombuctú. Rodar, rodar y rodar. Que está genial que estudies, que leas, que te formes… pero rueda, rueda todo lo que puedas. Y dirás, ya, cachonda, ¿pero cómo empiezo? Pues principalmente tienes tres opciones, que no son para nada excluyentes entre sí:
  • La más directa. Apuntarse a trabajar gratis en proyectos pequeñitos para ir aprendiendo a base de hacerlo, y crecer poco a poco. Si no conoces a nadie, hay miles de webs y derivados que te pueden ayudar a encontrar ofertas. Antes estaba CinemaVip y otras webs, y ahora existen principalmente grupos de Facebook y páginas como QuienTV. Te dejo links por aquí.

Y sí, lo sé, he entrado en el fango. Trabajar gratis. ¿Pero por qué? Porque nadie te va a pagar por hacer un trabajo que en realidad, todavía no sabes hacer. Y aunque pueda resultar muy frustrante, el proceso es lógico (y temporal). Un grupo de personas con ilusión se juntan para llevar a cabo un proyecto audiovisual, y poco a poco, van creciendo juntos. A medida que creces, te llevas de la mano a quienes empezaron contigo, porque crees en ellos, y sabes que ellos creyeron en ti desde el principio. Y así la vida: uno empieza a vivir de ello y progresivamente, el resto.

Muchos de los que salimos en esta foto, que tiene AÑOS, seguimos trabajando juntos habitualmente.

También hay que entender que este es un mundo muy jerarquizado y muy competitivo, basado en el trabajo en equipo. Tú sólo no haces nada, pero con un buen equipo puedes ser imparable. Y siempre eres sustituible. Así que tienes que dar el callo cada día para demostrar que tú te mereces estar ahí, luchar por ello, creer en ti. Y comer mierda, mucha, para algún día empezar a recoger las semillas de lo que has sembrado. A veces llega muy pronto, a veces llega después, pero si realmente lo quieres, siempre llega. Piensa que cada vez que entras en un proyecto, hay muchas personas viéndote trabajar en él. Y con que una sola de esas personas te llame para el siguiente, otras tantas te verán trabajar en ese. Y tú a todos ellos. Así se crea la cadena.

Ahora bien, no seas idiota. Una cosa es que trabajes gratis porque estás aprendiendo con ello, y otra que te infravalores a ti mismo aceptando la esclavitud. Ni tanto ni tan calvo.

Y del mismo modo: si te encuentras con un proyecto precioso (o de tu mejor amigo), que con sueldos no sea realizable… allá tú con tu conciencia. Si te lo puedes permitir y crees en ello, no dejes que el dinero apague tu arte. Pero siempre, sé consecuente con tus decisiones.
  • La clásica: estudiar. La carrera, un módulo, o meterte en una escuela de cine. Esto sirve para dos cosas. La primera y más importante es conocer a personas con tus inquietudes y con ganas de hacer cosas. Y la segunda es poder entrar en el mundillo a base de prácticas en empresa. Lo que estudies en sí, te servirá para más de lo que puedas creer en el momento, pero no te va a convertir en un buen profesional, eso lo hará el día a día. 

Aquí corres el riesgo de entrar en bucle del becario eterno, pero si eres bueno, podrás destacar y quedarte. Eso sí, cúrratelo por favor. Entrar de meritorio suele ser una oportunidad del carajo porque como poco, habrás podido vivirte un rodaje de los gordos sin tener demasiada responsabilidad. Así que abre bien los ojos y los oídos, y disfruta del viaje, procurando que no sea a ti a quien tengan que llamar la atención.

Por si te planteas esta opción, aquí te recomiendo escuelas y derivados.
  • El enchufe. Que conozcas a alguien importante que te meta en ello y de ahí, para delante. Ahora bien: los enchufes abren puertas, pero no las mantienen abiertas. Si al final eres un paquete, casi siempre da igual cómo te apellides. Digo casi siempre porque también hay casos de personas que llevan años en la industria, pero siempre les llama sólo esa persona que les metió por primera vez. ¿Años trabajando y sólo te llama uno? Es como para plantearse cosas. Así que si tienes la pedazo de suerte de poder entrar por esta vía, demuestra cuanto antes que te mereces la oportunidad y no des nada por sentado.

En cualquier caso, es cierto que este mundo se basa en contactos: casi nadie te recomienda si no te ha visto trabajar. Yo me incluyo, ¿eh? Es una faena, pero es así. No te llamaría para trabajar si no te he visto hacerlo antes, o alguien de mi confianza te ha visto hacerlo. ¿Porqué? Porque me la juego. Si te meto yo, quiere decir que yo respondo por ti. Y si tú la lías, yo la cago. Ojo que esto funciona igual en ambos sentidos, cuando soy yo quien entra en un proyecto recomendada por otra persona. Sé que va a tener que responder por mi, así que en mi mano está que se lo agradezcan, o que le canten las cuarenta.

A Mario y Carlos les conocí en rodaje, y me los llevaría al fin del mundo.
Y sí, también surgen proyectos sin conocer a nadie. Te enteras de la oferta, envías el currículum y suena la flauta. Pero estoy casi segura de que cuando reciben mi CV, le dan un toque algún conocido suyo que haya trabajado conmigo para preguntar un “¿qué tal Eva?”. Porque al final el mundo es muy pequeño y nunca sabes quién será tu próximo jefe, así que intenta no acabar de malas con nadie, que la vida da muchas vueltas. Y nuestros proyectos son breves e intensos, pero divertidos. Muy divertidos.


Y dicho todo esto… ¿sabes ya qué vas a rodar esta semana?

05 marzo 2015

Menudo invento la riñonera (qué llevar).

Últimamente me preguntan muy a menudo qué llevo encima cuando estamos rodando. La verdad es que mi riñonera es un poco bolso de Mary Poppins, y su volumen y contenido ha ido variando con los años.  Por eso hoy he decidido abrir sus cremalleras ante vosotros para explicaros el qué y el porqué de cada cosa.

Cuando salgo de casa hacia rodaje llevo (además de ropa cómoda, calzado adecuado y demás), dos cosas: una riñonera y una carpeta. En la carpeta llevo los papeles que apenas necesito consultar pero que conviene tener a mano, y en la riñonera todo lo que me puede hacer falta a lo largo de la jornada. Y casi tan importante como el contenido es el continente:
  • En la carpeta pone bien grandote y con rotulador permanente: AYTE. DIRECCIÓN. Y más pequeñito, debajo: Eva Ferradas, y mi número de teléfono. Normalmente la suelto en un punto más o menos fijo del rodaje y sólo me acerco a ella un par de veces al día, no la paseo demasiado porque es importante tener las manos libres. Y pone eso para que cuando alguien la encuentre sepa que es mía y si, por lo que fuera, se me olvidara en algún sitio, puedan llamarme para recuperarla (sí, tengo mucha fe en la humanidad). Aquí llevo toda la documentación que no esté en la riñonera (guiones, separatas, planes completos, contactos de equipo, ficha artística, desgloses, etc.)
  • Mi riñonera no la suelto jamás. Es como la bolsa de los canguros, forma  parte de mi cuerpo. Y también ha evolucionado con el tiempo: al principio llevaba un bolso convencional, luego la azul que veis a la izquierda, y ahora la negra de la derecha.

Es curioso porque en las tiendas de cacharritos para los que nos dedicamos a esto venden muchas, pero casi siempre están pensadas para los departamentos de fotografía, cámara o maquillaje. Tienen un montón de compartimentos súper específicos que a ellos les vienen genial pero a mí, no. Por eso mi recomendación para los que somos de dirección es pillarse una en una tienda de deportes de “supervivencia” o más concretamente, de airsoft. Cabe mucho más de lo que aparenta y sus subdivisiones son practiquísimas. Y ahora sí, vamos a lo que hay dentro.

En el compartimento principal llevo:

PAPELES: 

Los llevo doblados individualmente y por la mitad
dos veces, para que queden en tamaño A6. 

Normalmente (que no en la foto) son todos estos:
  • La Orden de Rodaje.
  • El planteamiento interno. Plano a plano, con horas, anotaciones, traslados, descansos, CTA de actores y demás de esa jornada.
  • El plan de rodaje “simplificado”. Esto es, un documento de Excel en el que tengo toda la información del plan de un solo vistazo. Qué secuencias se ruedan cada día, dónde, y qué actores intervienen. Es muy útil si te sabes todo de memoria (que es lo suyo), y con decirte “la secuencia 37” tú sepas cuál es. Pero la realidad es que tenemos un millón de cosas en la cabeza y aunque yo personalmente tengo muy buena memoria, a veces me columpio. Por eso llevo también…
  • La página del plan de rodaje en stripboard correspondiente a la semana en la que estamos  (el resto de hojas las tengo en la carpeta por si necesito consultar algo). Aquí sí que tengo mucha más información de sinopsis, raccord y demás, que conviene tener a mano.
  • Si lo hubiera, también llevo el guión técnico y/o el storyboard de lo que rodamos en esa jornada.
Estos papeles son del videoclip de Rayden "Tú mismo",
y reconozco que me lo pasé como una enana en el rodaje.

OTRAS COSAS útiles que van en los bolsillos internos del compartimento principal:
  • Medicinas. Casi nunca son para mí, pero cuando alguien las necesita es mucho más rápido sacarlo de la riñonera que ponerse a buscar el botiquín. Suelo llevar Ibuprofeno, Paracetamol, Espidifén, Aero-Red, caramelos para la tos, tiritas y otras menos comunes, como son:
o   Fortasec: puede sonar un poco loco, pero después de tener que parar el rodaje constantemente porque alguien del equipo sale corriendo al baño cada tres minutos, os acostumbraréis a tenerlo a mano (y os sentiréis salvadores del mundo).
o   Cetirizina: es el único antihistamínico que conozco que no convierte a la gente en zombies somnolientos. Esto es especialmente importante para rodajes primaverales, en zonas tropicales o en sitios campestres.
o   Anginovag: es un aerosol de gusto bastante desagradable, que se aplica directamente sobre la garganta. Es para infecciones variadas de esa zona, y una maravilla contra la afonía que acabamos padeciendo con el paso de las jornadas (y los cambios de temperatura). También viene muy bien para actores.

Ojo, en cualquier caso aclaro: cuidadito con la automedicación y responsabilidad ante todo. Los Ibuprofenos no son pipas y el Anginovag no es precisamente suave.

  • Vaselina/cacao y pañuelos desechables. Especialmente en exteriores, que a todo el mundo se le acaba cayendo la vela al final de la jornada (y no sabes qué baños te vas a encontrar).
  • Cargador de móvil o batería externa, mis llaves, pen drive, cascos y mini grapadora (para Órdenes, Rutas, Mapas y demás).

En el bolsillo frontal, llevo:
  • El DNI, el abono transportes, el carné de conducir, la tarjeta sanitaria, la del banco, y un poco de dinero en efectivo por lo que pueda surgir. Todo cerrado con cremallera.
  • El tabaco, mechero y el móvil.

En bolsillo lateral, llevo:
  •  Bolígrafos. Un par o tres, porque sé que alguno desaparecerá en algún momento del día y tardaré una semana en recuperarlo.
  •  Subrayadores de distintos colores. Esto ya es psicopatía personal: tengo una memoria muy visual. Para mí los colorines significan cosas, así que cuando me acuerdo de algo visualizo la página en mi cabeza y en función de los colores sé de qué me estoy olvidando. Y queda más bonito todo, qué demonios.

Y colgando del cinturón, además del walkie que me pongo nada más llegar (y una batería extra), llevo mosquetones con:
  • Las gafas de sol en su funda.
  • Este mosquetón-inventazo. Me lo trajeron los Reyes Magos este año, y madre mía lo feliz que se puede ser con tan poco. Se acabó el no saber dónde meter la dichosa botella de agua y que se te caiga en cada carrerita. Vale para botellas de cualquier medida, y es una maravilla, en serio. Mi equipo suele llevar alguna extra y son la eficiencia personificada cuando un actor pide agua. Lo podéis encontrar en Cinetools.

Pues ya está. Aunque parezca mentira cabe todo, y a mí personalmente me resulta muy útil. Ahora bien, hay ayudantes maravillosos que no llevan absolutamente nada encima, y otros que van con un macuto como para pasar el fin de semana, así que a gusto del consumidor.

Y vosotros, ¿echáis en falta algo? ¿Os sobra todo? ¡Compartir es vivir!

03 enero 2015

ESTILISMOS: qué saber sobre vestuario (y un poco de maquillaje y peluquería)

¡Feliz año nuevo equipazo! Sé que hace mucho que no publico pero prometo que no ha sido por falta de ganas, sino de tiempo. El 2014 acabó muy intenso y el 2015 tiene una pinta frenética (¡BIEEEN!), así que cada vez tengo más y más cosas que contaros. Iré poco a poco, pero el trayecto será movidito. ¿Preparados? Pues empecemos el año con una promesa de hace tiempo: qué tenemos que saber sobre lo que engloba el estilismo.

Hace unos días vi un vídeo en YouTube de la serie de Academy Originals (canal que os recomiendo mucho seguir si habláis inglés, por cierto), en el que Mark Bridges decía que los actores trabajan muchísimo en crear el interior del personaje, y lo que hacía él era darles una carcasa. Es tal cual. La apariencia física de los personajes nos da muchísima información sobre cómo son, nos muestra lo que no se dice, pero refleja una barbaridad sobre quién tenemos delante. Por eso es fundamental el trabajo de estos equipos, y nosotros somos los encargados de coordinarles con el resto de departamentos.

Yo normalmente hago el desglose de guión incluyendo vestuario, maquillaje y peluquería. Teniendo en cuenta los días narrativos, marco cambios de estilismo numerando y especificando o bien lo que pone en el guión, o bien el contexto. Por ejemplo, en vestuario:

3N (vaqueros y camiseta de Nirvana) 
Éste es el tercer cambio de Nuria. Es decir, el tercer modelito con el que aparecerá en pantalla cuando la peli esté montada, NO el tercer traje que le van a poner en rodaje. Y si lo especifico tanto es porque lo pone tal cual en el guión, pero puede que más adelante cambie.

5N (fiesta elegante) 
Éste es el quinto cambio de Nuria. Y no sé cómo va vestida, pero apunto el contexto para tener claro que en vaqueros, no será.

Con peluquería y maquillaje apunto sólo las cosas muy específicas, como que ponga en el guión “se suelta el pelo” o “empieza a llorar”. También incluiría cosas como  “brecha en la sien izquierda”, pero de la separación entre maquillaje y caracterización (FX), y lo que implica,  os hablo otro día, que da para un post entero.

"Prótesis para cortar cuello, aparataje bombeo de sangre" son cosas que en el desglose
pongo en FX, no en maquillaje. Y en esto que veis del rodaje de Vampyres me lo pasé
como una enana. En la foto: Colin Arthur, Anthony Rotsa, servidora y Sarah Pullin.

El siguiente paso para mí es contrastar esos desgloses con los de cada departamento. Lo normal es que ellos se hagan el suyo propio también y al ponerlos en común, haya que cambiar cosas en el nuestro. ¿Para qué? Para que cuando en la Orden de Rodaje ponga “Nuria 3N”, todos tengamos claro que va con vaqueros y una camiseta que al final es de los Rolling en vez de de Nirvana. Sobre todo por el mundo raccord, porque lo normal es que rodemos en distintas jornadas pequeñas partes de ese tercer día narrativo, y Nuria tendrá que repetir el mismo vestuario, peluquería y maquillaje en todas ellas.

Para todo ello, lo ideal, lo que DEBE hacerse, es pruebas de todo antes de rodarlo. De esa forma, cuando en la Orden ponga Nuria 3N, pasará lo siguiente:
  • Vestuario tendrá una percha preparada con el modelito completo, sabiendo que son las tallas de la actriz, y una etiqueta que ponga que ese es el cambio 3N. Y a veces también ponen las secuencias en las que aparece.
  • Maquillaje y peluquería sabrán cómo va peinada y maquillada en todas las secuencias en las que lleve ese cambio y si tiene algún cambio dentro de ellas (pelo suelto o recogido, rímel corrido o en su sitio, etc.)

¿Y yo qué sabré? Cuánto tiempo van a tardar en tener lista a Nuria, no sólo con ese cambio, sino con todos los que tenga en la película. Vale, no todos, a veces no es tan exhaustivo todo, pero lo bonito es que lo sea (lo bonito para psicopatitas como nosotros). Al hacer las pruebas, esos departamentos pueden comprobar cuánto tardan en prepararla, y comunicármelo. Y yo haré las citaciones en base a lo que me han dicho. Y al criterio personal y la experiencia previa, porque los hay que siempre se quedan cortos en el cálculo y los hay que te piden mucho más del humanamente lógico. Así que sentido común (y mucha mano izquierda al presionar, que todos tenemos corazoncito).

Esta soy yo hace muy poquito, actualizando la Orden de Rodaje en base
a cambios de última hora en estilismo (y tiempos realistas). Foto: Jorge Puente ©
Ahora bien, en ocasiones no se hacen pruebas, y a veces aún así todo sale bien porque se alinean los planetas, pero otras veces... la liamos parda. Por ejemplo, yo trabajé en una serie este año en la que no se pudieron hacer pruebas de maquillaje y peluquería, aunque sí de vestuario. Planifiqué en base a mi criterio y por condicionantes variados, había varias jornadas en las que rodábamos secuencias de distintos capítulos. ¿Y cuál es el problema? Que como yo no lo pregunté directamente, nadie me dijo que habían decidido que en cada capítulo la protagonista llevaba el pelo de una manera, marcando los cambios de look como rasgo del personaje. Uno rizado, otro liso, otro recogido y rizado, otro liso con tupé. Y sobre todo: que nadie le comunicó a peluquería que la muchacha tenía el pelo teñidísimo una vez encima de otra y no había quien lo domara. Y aquí tenemos de nuevo el problema de dar las cosas por hecho. ¿Porqué qué pasó? Que tuvimos que esperar por peluquería constantemente, que el raccord canta La Traviata porque eso no se quedaba igual jamás y que la pobre actriz salió de allí con el pelo aún más destrozado de lo que lo traía. Caos, horror. La pesadilla del ayudante.

En cualquier caso, en el momento del rodaje siempre conviene tener a un compinche atento a tiempos que necesita cada uno, y a otras variedades. Por ejemplo, y con esto hay que dar mucho el coñazo para evitar disgustos:
  • JAMÁS se come con la ropa del personaje. Que no, copón. Si no se pueden cambiar porque se pierde mucho tiempo, siempre hay que tener a mano un albornoz o un algo que cubra el vestuario. Porque, ¿no os pasa a vosotros que el día que vais de guapos, estrenando camisa o vestido, zas lamparón de tomate que no sale hasta el quinto lavado? Pues con el vestuario pasa lo mismo. Que nadie se mancha aposta y que todo el mundo sabe comer como las personas, pero en esta profesión Murphy nos adora.

  • JAMÁS se cambia de look a un actor sin que dirección haya dicho que puede hacerlo. Y cuando digo dirección me refiero al primero de dirección. Sólo el primero puede decir si un actor está liberado porque es el único que lo sabe a ciencia cierta. A mí me ha pasado un par de veces últimamente, que el propio director le diga a un actor que ha acabado su jornada porque está con mil cosas en la cabeza y no se acuerda de que le falta un plano. Confirmad siempre, por el bien de la humanidad.
  • SIEMPRE preguntad, si estáis en dirección, si un actor está listo. Y si estáis en alguno de los departamentos de estilismo, avisad cuando esté listo por vosotros. Y listo significa listo, no digáis que está si le faltan los zapatos o hay que hacerle los labios. Que a todos nos encanta el buen rollo en set pero puf qué sopor y qué caras feas cuando estamos para rodar y sin saberlo, hay que mandarlo de vuelta a vestuario. 
  • Atención al raccord, las marcas visibles, el moiré y el aliasing. Lo normal es que el equipo de vestuario esté muy atento a qué materiales utilizan y no haya tragedias griegas, pero si ves algo raro, dilo (y contrasta con el equipo de foto). Dilo con tacto y delicadeza, pero dilo. A mí me pasó que rodando en exteriores nos encontramos con que los pantalones del actor hacían moiré y su cambio más cercano estaba lejos. Así que le calzamos los vaqueros del steady y tiramos, pero esas cutreces es mejor evitarlas porque un stedy currando con unos pantalones de showroom es un cuadro dantesco e incómodo. Y hablando de showrooms, también chequear mil veces que esa prenda no tenga que volver a jugar antes de devolverla, que suena tonto pero ay qué de anédotas. Esperad con ansia el glorioso momento en el que se diga “este cambio, ha muerto”.

Os seguiría contando cosas pero esto ya es demasiado largo, así que lo dicho, os hablaré con más detenimiento de maquillaje y peluquería (y caracterización… ¡sangre, pus, bichos feos!) en otro momento. Hasta entonces estoy a vuestra disposición en la sección de comentarios, y que el 2015 nos llene a todos de proyectos bonitos y remunerados hasta el absurdo, ¡a por ello!

22 octubre 2014

Anécdotas traumáticas que me sirvieron de Máster 1: Los inicios.

He decidido empezar una nueva sección de entradas en las recopilaré sólo anédotas de rodaje. Pero anédotas de esas que me hicieron pasarlo mal, y a la larga se convirtieron grandes lecciones. Y como con todo, empezaré por el principio: cagadas de mis primeros rodajes, hasta llegar a las actuales. Algunas serán cagadas mías, y otras serán cagadas ajenas que me afectaron, pero todas me habrán servido para aprender algo nuevo. ¿Os parece? Pues sin más preámbulos, aquí tenéis mi primera tanda de meteduras de pata (que espero que alguno de vosotros esté a tiempo de ahorrarse).

1. La "niñata de mierda"


El segundo proyecto de mi vida fue un cortometraje en el que yo estaba de script. Todavía estaba acabando el instituto, y recuerdo que llegué al rodaje pletórica perdida, intentando camuflar toda mi inexperiencia en ilusión, y ser durante un rato una esponja absorbe-conocimiento ajeno. No tenía ni idea de lo que estaba haciendo, pero las ganas no me las quitaba nadie.

Y así, empezamos la jornada rodando un interior noche en un piso de Madrid. A las diez de la mañana. El set estaba en penumbra, con persianas a medio bajar por las que se colaba la luz exterior. Y yo estaba contenta pero histérica, así que me senté en el monitor a comprobar como una psicópata cada detalle, aunque todavía no hubiéramos empezado a rodar. De pronto, un tío con cara de simpático se sentó a mi lado. La cosa fue así:

DESCONOCIDO 1
(con una sonrisa de oreja a oreja)
 Bueno qué, ¿qué te parece la iluminación?
-
EVA ADOLESCENTE
(se lo piensa un instante)
    Mmmm… es bonita. Pero… se nota mucho 
que fuera es de día, ¿no?

DESCONOCIDO 1
(deja de sonreir y respira hondo)
Se llama noche americana y es
un recurso muy utilizado.

Después, se levantó y se fue. Acto seguido empecé a escuchar gritos en la cocina: “¡Estoy hasta los mismísimos cojones de que me traigáis niñatos de mierda a los rodajes! ¿Pero de dónde sacáis a esta gente? ¿Quién cojones se cree que es la gilipollas esta para meterse en algo de lo que no entiende? (…)”. La cosa siguió así un rato y yo me quise morir. Como habréis deducido, el tipo además de no ser nada simpático, era el Director de Fotografía. Y yo una niñata sin experiencia que acababa de opinar sobre su trabajo.

Vale, opiné porque él me lo pidió. Pero normalmente la gente que está trabajando en un rodaje sabe lo que está haciendo, y a nadie le gusta que personas que no tienen ni idea del tema vengan a decirnos cómo hacer nuestro trabajo. Que yo sigo pensando que el tipo no debió preguntarme algo así. Pero mi comentario fue desacertado, y aunque en el momento lo pasara mal, aprendí una valiosísima lección para el resto de mi vida: no te metas en el trabajo ajeno. Nunca. Somos un equipo, sí, pero salvo casos en los que haya mucha confianza… deja a cada loco con su tema. Casi siempre es lo mejor para todos.


2. La comodona


Más adelante, en uno de los primeros rodajes estando ya de ayudante de dirección, yo, flipada de mí, tuve la ilusoria sensación de que todo estaba bajo control. Estaba esperando a que los actores estuvieran listos y a la vez estaban acabando de iluminar, así que aprovechando la modorra de después de comer, decidí sentarme bastante repanchingada a esperar a que alguien me dijera que estaban listos.

Unos siete minutos después, se me acercó el jefe de producción y espetó un: "Te voy a decir algo que quiero que se te grabe a fuego para el resto de tu vida: un ayudante sentado es un ayudante acabado. Mañana no hace falta que vuelvas". Yo me levanté como un resorte, le pedí disculpas y le dije que tampoco se pusiera así, que no volvería a pasar. Y él me dijo que la única forma de que aprendiera de verdad la responsabilidad que supone ser ayudante de dirección era con consecuencias reales.

Efectivamente, al día siguiente no volví y no me he vuelto a sentar en un rodaje. De hecho, cada vez que veo a alguien del equipode dirección o producción (y no están por encima de mí en la cadena de mando, seamos sinceros), me acerco a contarles la anécdota. Yo no he despedido a nadie por eso, pero sí se lo cuento para que también se lo apliquen, y de momento ha funcionado.

¿Pero eso quiere decir que no nos podemos sentar jamás? Nada más lejos. A veces hay que sentarse a revisar la Orden del día siguiente, o ponerse de doble de luces, o repasar el guión técnico con el director, o comer, sin más. Claro que nos sentamos, varias veces al día. Pero no para descansar o a pasar los ratos muertos, porque eso transmite desidia al resto del equipo, y que nosotros nos sentemos da implícitamente permiso al resto para hacer lo mismo. Es como lo de prohibir fumar en el set y echarte un cigarro tú. Mal, porque implícitamente autorizas al resto a hacerlo.

Si estás en dirección, procura que ese no seas tú (© Terry Hall.)

Supongo que a veces es necesario aprender a base de palos, pero cuando te pase... ¡ánimo, que la siguiente seguro que la clavas!

01 octubre 2014

Dinámicas de rodaje en PUBLICIDAD

El otro día hice un pequeño experimento en Facebook preguntando sobre qué queríais que tratara el siguiente post, y ganó el que ahora leéis, así que… ¡a por ello! Los rodajes publicitarios también tienen sus peculiaridades. Yo personalmente reconozco que me gustan mucho, y por varios motivos:

1.       Se cobra mejor. Bastante mejor que en todo lo demás, de hecho. Así que vienen muy bien para ahorrar y generar un colchón del que poder vivir un rato mientras haces ficción/otra cosa. Aunque ojo, lo habitual es cobrarlos a 60 o 90 días desde el fin de rodaje y que tengas que ser Freelance. Y por ende, que pagues autónomos, hagas tus facturitas y demás (ouch).
2.         Normalmente son proyectos breves pero intensos: te da tiempo a engancharte de ellos y disfrutarlos, pero se acaban justo cuando podrían empezar a aburrirte. Así que son perfectos para aquellos a los que, como a mí, os guste hacer cosas muy distintas en poco tiempo.
3.        El presupuesto es más alto, en general, por lo que es el rodaje ideal para probar ese cacharrito tan guay que te apetecía un montón pero no te podías permitir.  Y normalmente también tenemos reservas de espacio como Dios manda y ese tipo de cosas que en pelis sí, pero ay, qué poquitos cortos. 


Suso Sudón y Carmen Valverde, protas de la última publi
que he rodado, posando junto a la reserva de espacio.

4.        Conoces a gente muy, muy pro, de la que aprendes una barbaridad (aunque esto también tiene a veces el lado negativo de los egos y los dictadores en potencia). Los técnicos especializados en publicidad (que yo la hago, pero especializada no estoy), suelen ser personas más que curtidas en el oficio, que se saben todos los recovecos y que además trabajan con mucha frecuencia fuera de nuestras fronteras. Así que mi recomendación es que abráis mucho los oídos y los ojos, porque vais a poder aprender una burrada de grandes y tenéis muy poco tiempo para sacarle jugo al asunto (hasta que os volváis a encontrar, que esperemos que sea pronto).

¿Pero cómo funciona un rodaje publicitario? Antes de que el ayudante de dirección se incorpore ya han pasado unas cuantas cosas, que simplificándolas mucho, habitualmente se resumen en algo así:
  • El cliente/la marca se pone en contacto con una Agencia, y les proporciona todo tipo de información sobre el producto que pretenden vender. Características, especificaciones, valores de marca… y todo aquello que no debe faltar en el spot. A veces también se convoca una especie de concurso, en el que varias Agencias hacen una propuesta al cliente y éste elige la que más le guste para llevar a cabo la campaña.
  • La Agencia hace una propuesta creativa del spot. Aquí entra la figura del Copy, que a grandes rasgos, es la de la persona de la agencia encargada de verbalizar esa propuesta creativa. Digamos que la Agencia propone un “guión literario”, y cierta propuesta estética, que a menudo incluye un storyboard previo. Todo esto se plasma en un briefing, que la Agencia le pasa a una Productora para que acabe de darle forma.
  • La Productora encarga el spot al Realizador de su “plantilla”, al que considere más idóneo para la campaña. Y a veces, puede ser la propia Agencia quien pida a un realizador reputado en concreto, poniéndose en contacto con la productora para que intermedie.

A partir de aquí, empieza el proceso de pre-producción más convencionalplan de rodaje, scouting, casting, desgloses, y todo lo que ya os sabéis. Y a veces, cuando te incorporas al proyecto, te encuentras con que el equipo de produ ya ha hecho buena parte del curro que normalmente haces tú. Si os pasa, capacidad de adaptación que es la clave de la felicidad, y luego puesta en común: varias cabezas juntas piensan mejor que una sola.

La palabra que más vas a escuchar de aquí en adelante es PPM. Que no es una palabra, pero la vas a oír con más frecuencia que tu nombre. PPM son las siglas en inglés para “Pre Production Meeting”, o lo que es lo mismo, la reunión previa al rodaje en la que se juntan cliente, agencia, productora y realizador con una propuesta más que en firme y detallada de todo lo que se va a rodar: un power point muy bonito con todo detalladísimo, plano a plano. Estas presentaciones las hace la productora según lo acordado con agencia, y es muy importante que sean tan visuales como sea posible. ¿Porqué? Porque el cliente no es del gremio, y si a tus padres les cuesta entender qué carajo haces en tu trabajo, imagínate a estos.  Pues eso, visualidad.

Yo comprobando que todo cuadra con lo pactado,
en el corte para bocata (con Bruno Teixidor)
De esa bonita reunión, pueden salir todos victoriosos y pletóricos de cara al rodaje, o puede que la productora empiece a blasfemar según cruce la puerta y convoque a todo el mundo para que pasemos la noche en vela cambiando absolutamente todo.  Que lo segundo es menos frecuente, pero cuando pasa suele ser porque el cliente pide cosas incoherentes y es quien manda, así que nos echamos unas risas y le damos la vuelta a todo como campeones.

Y una vez aprobado todo lo dicho en la PPM… ¡a rodar! Algo llamativo como ayudante de dirección en publicidad es que, a diferencia de en otros formatos, en publi hay mucha gente por encima de ti (cuanto más grande sea la campaña, más todavía). Seguimos siendo los “jefes del set”, pero hay que confirmar cada decisión con un montón de gente.

En el set de rodaje, además de todo el equipo habitual, hay que sumar a representantes de la agencia (varios) y del cliente (a menudo), más el productor ejecutivo o el Producer a la vera de ambos, un poco de mediador. Todos ellos sentaditos en el combo y cada uno con sus cascos. Y así, cada vez que el director de una toma por buena, tienes que acercarte al combo para comprobar que todos ellos también están de acuerdo. Y si no fuera el caso, tenemos que repetir la toma. 

Yo en publicidad planifico siempre el rodaje dándole mucho más tiempo a cada plano del humanamente lógico. Que lo habitual es que el rodaje sea rápido y fluido (lo que hablábamos del equipo de cracks andantes), pero tengo que contar con que además de las repeticiones, la Agencia me va a pedir variaciones de una misma cosa. Tener una opción de que la actriz haga tal, en vez de cual. Y esos planos, aunque el director no los quiera, hay que hacerlos. Porque el montaje final es de la Agencia, no del director. Y en la Agencia tampoco son tontos, y las cosas las piden por algo, así que hacedles caso.

Dos cosas importantes que hago yo sabiendo todo esto:
  • En la cabecera de Orden de Rodaje, incluyo además del logo de la Productora, el de la Agencia. Debajo, los datos fiscales de la Productora, el nombre del Productor Ejecutivo y el Producer, y especifico la Agencia y el Cliente.
  • Los planos acordados con agencia y cliente cuando se da el OK conjunto en la PPM son los que forman parte del Shooting (dibujos en viñetas de los planos a realizar). ¿Quiere decir eso que son los únicos planos que vamos a rodar? No. Quiere decir que son los mandatorios, los que no podemos recortar por muy pillados de tiempo que vayamos, los que hay que hacer sí o sí. ¿Os acordáis de los planos que apuntaba yo como prioritarios al reunirme con el director?, pues esto es lo mismo, sólo que aquí la decisión no es sólo suya. Los planos extra que hagamos (que los haremos) son accesorios, y aunque puede que alguno sea tan chulo que en rodaje se decida conjuntamente que mola un montón y hay que hacerlo, siempre hay que priorizar el Shooting pactado.
Parte del Shooting de un spot que rodé con NEURADS este verano

A lo que me refería antes con lo de que “cuanto más grande sea la campaña, más gente por encima” es a que puede pasar, por ejemplo, que nosotros estemos rodando un spot en Madrid que en realidad forma parte de algo mucho más tocho que se está rodando en otras ciudades del mundo, con otros equipos. Y hay que mantener una coherencia entre esos fragmentos, así que en rodaje también habrá que estar pendiente de que por ejemplo, la iluminación de aquí cuadre con lo que nos han mandado de Nueva York. O lo que es lo mismo: hay un huevo de gente por encima de ti. Asúmelo y hazlo lo mejor que puedas, que seguro que es muy bien y la próxima vez te vuelven a llamar (y hasta te pagan más).

En definitiva: la diferencia principal en rodaje es que es tan importante la voz del realizador, como la del productor ejecutivo, como la de la Agencia, como la del cliente. Todo ello sin olvidar que también tenemos que coordinarnos con Producción como en cualquier otro rodaje, con el pequeño matiz de que aquí nos estamos gastando más dinero en menos tiempo.

Y sí, la publicidad es estresante, las jornadas son más largas de lo ético y a veces te conviertes más en psicólogo que en ayudante, mediando entre las ocurrencias del director y la agencia. Pero son rodajes taaaaaan chulos, te rodeas de profesionales tan maravillosos y aprendes tanto, que el subidón de adrenalina te va durar un par de días. Así que a disfrutarlo con moderación, que en mi al menos… ¡la publi crea adicción!

08 agosto 2014

El imprescindible tándem Producción/Dirección

La relación entre el departamento de Producción y el de Dirección es tan estrecha que muy a menudo, incluso dentro de los equipos, se confunden (y se solapan las funciones). Pues bien, hoy os voy a explicar cuáles son a mi entender las diferencias fundamentales que afectan al resto del equipo, y cómo nos coordinamos entre nosotros.

Me ocurre a menudo, por no decir a diario, que estando en rodaje me pregunten a mí cosas que son de Producción, y a ellos cosas que deberían preguntar a mi equipo. Así que se me ha ocurrido una diferenciación sencilla:

  • ¿Tu duda es sobre algo relacionado con actores o con la dinámica del rodajeTu respuesta la tiene DIRECCIÓN.
  •  ¿Tu duda tiene que ver  con cuestiones logísticasTu respuesta la tiene PRODUCCIÓN.

Os dejo por aquí algunos ejemplos de preguntas habituales en rodaje, para explicar mejor a qué me refiero en cada caso:


Ahora bien, para contestar a todas esas preguntas (y para que el rodaje funcione en general) tenemos que estar muy coordinados entre nosotros. Y esa coordinación empieza en preproducción.

Como sabéis, el Plan de Rodaje normalmente lo hace el 1er Ayudante de Dirección pero siempre lo contrasta con el Jefe de Producción (o con el Director de Producción, o con el Productor Ejecutivo, o con el Producer en publicidad, o con todos ellos, depende). ¿Por qué? Pues porque a mí me puede parecer una idea genial rodar en el parque los primeros días, pero se me ha ocurrido demasiado tarde como para que Producción llegue con los permisos, así que cuando les paso el Plan provisional me dicen que tengo que cambiarlo. Pues eso, yo la dinámica y ellos la logística, pero siempre codo con codo.

Aprovecharé este punto para contaros una cosa que seguro que ya sabéis todos: cómo funcionan los permisos de rodaje en exteriores, cuando ocupamos la vía pública (el jardín de tu casa no cuenta, es tu casa, son tus reglas). Los permisos son algo de lo que se encarga en exclusividad el equipazo de Producción, pero desde Dirección tenemos que tenerlo en cuenta para coordinar qué podemos hacer y qué no. En España a grades rasgos van tal que así (¡contadme cómo van en el resto del mundo por fa!):
  1.          Acto Comunicado: es el mínimo, y está más pensado para reportajes, documentales y tal que para otros formatos que requieren más medios. Permite rodar allí siempre y cuando no se corte ni dificulte en ningún momento el tráfico (ni de vehículos, ni de peatones), no se utilice grupo electrógeno y el equipo no supere las 15 personas. A menudo prohíbe incluso plantar trípode, así que toca echar brazos (y pulso). Es gratuito, y si rodáis en Madrid lo podéis solicitar en el link que os dejo aquí.
  2.      Permiso de Rodaje: permite rodar básicamente cómo quieras, pero todo lo que vayas a hacer tiene que constar por escrito y adecuarse a las normas que procedan en cada caso. Los precios del asunto son variables en función de los metros que ocupes y de otras muchas cosas que se me escapan porque no soy de Producción. Dejémoslo en que no son baratos y sobre todo, no son demasiado fáciles de conseguir (como en todo, hay casos y casos: es mucho más difícil que te dejen cortar la Gran Vía, que un camino rural en Guadarrama). Y dentro de estos, además de todo lo que se especifica (que es mucho), hay que decir dónde será exactamente la:
o   Acción de Rodaje: el set en sí, donde tiene lugar la acción.

o   Reserva de Espacio: el campamento base, dónde aparca el equipo, dónde va maqui-pelu-vestuario, el grupo electrógeno, el catering, etc. Que será muy cerca de la acción de rodaje pero no allí para que no haya que estar moviendo el mundo cada vez que cambiemos el tiro de cámara.

De rodaje hace un par de semanas en la sierra de Madrid
¿Acto Comunicado o Permiso de Rodaje?

La tercera opción sería la guerrilla absoluta, o lo que es lo mismo: rodar sin permiso ocupando un espacio público. No vayáis de modositos que todos lo hemos hecho en algún momento (o en varios), pero no os lo recomiendo. Si te toca el funcionario que se ha levantado con mal pie, rodar allí tendrá consecuencias económicas y legales (y te pararán el rodaje); y como Ayudante de Dirección, tú y el Jefe de Producción sois responsables de ello. Así que si por motivos equis, te ves en un rodaje sin permiso mi consejo es el siguiente: no firméis la Orden (quedaréis exento de responsabilidad legal y luego ya allá tú con tu conciencia, y la Productora con lo que esté dispuesta a asumir).

Y sabiendo todo esto, sólo queda adecuar el Plan de Rodaje y las dinámicas en sí (equipo mínimo o a saco con los camiones y esas cositas), en base a lo que nos haya transmitido Producción que podemos hacer. 

En cualquier caso, y volviendo a la razón de ser de este post, os diré que Producción y Dirección son equipos separados y con sus propias prioridades y su jerarquía de mando, pero a la hora de la verdad funcionan como una piña. Que hablando de jerarquías, comparemos ambos equipos a nivel organizativo:


Los colores indican, más o menos, la correspondencia de “nivel de mando” en cada departamento. O lo que yo entiendo que manda cada cual, haciendo una media entre lo que estudié en su momento y lo que luego me he encontrado en mi vida profesional (Teoría vs. Práctica, vaya).

Como ya sabéis, la Orden de Rodaje la crea el Ayudante de Dirección, pero también necesita la firma del Jefe de Producción. Pues en eso seguimos, en coordinación. Yo tengo que saber los medios con los que cuenta Producción para saber qué pongo en la Orden y qué no. Por ejemplo, no pongo “grupo electrógeno” si el Jefe de Producción me dice que no lo tenemos, y sobre todo procuro contrastar mucho con ellos las horas a las que cito a los actores para facilitarles lo posible la ruta de trasportes. Y así con todo. Por ejemplo, cosas que hacemos cada uno:

  • Yo, como 1ª Ayudante de Dirección, fijo la hora a la que necesito a cada miembro del equipo técnico en set, y la hora a la que tenemos que estar LISTOS (dándole al REC). Y el Jefe de Producción coordina a su equipo para cumplirlo: ellos se encargan de elaborar la ruta de transportes (tanto del equipo, como del material necesario) y a veces también les llaman personalmente para citarles. Además, lo habitual es que yo envíe la Orden de Rodaje por correo electrónico a todo el equipo técnico, junto a la ruta de transportes que me ha pasado Producción. Ojo: en Gmail puedes enviar los correos con acuse de recibo para que te avisen cuando el destinatario lo haya leído (pero se te puede abarrotar la bandeja de entrada como el equipo sea grande).
    • En resumen: Yo digo a qué hora necesito al equipo ® Producción prepara ruta de transporte y cita a equipo ® Yo envío Orden por mail.
  • Yo fijo la hora a la que los actores tienen que estar listos para rodar en set, y coordino con maquillaje, vestuario y peluquería cuánto tiempo necesitan con cada uno (volveré a esto en otro post). Sabiendo cuánto tiempo necesitan esos departamentos, yo le comunico a Producción a qué hora tienen que estar los actores en la localización, con el tiempo extra para que maqui-pelu-vestu se pongan a trabajar. Y ellos me mandan de vuelta la hora a la que van a recoger a cada uno para cumplir eso. Y sabiendo todo esto, yo personalmente (o mi segundo, pero SIEMPRE desde Dirección), llamo por teléfono a los actores para decirles a qué hora se les recoge dónde (y otra serie de cosas), y a continuación les envío la Orden de Rodaje por correo electrónico, para que tengan todos los detalles de lo que van a rodar ese día (y se puedan preparar las secuencia y tal). Y de paso les repito por escrito en el cuerpo del mail su citación. Nunca está de más hacerlo para cubrirse, que con cariño os diré que los actores suelen ser personas… dispersas.
    • En resumen: Yo digo a qué hora necesito actores listos para rodar ® Maqui-pelu-vestuario me dice cuánto tiempo necesita con ellos ® Le comunico a producción la hora a la que tienen que llegar los actores a la localización ® Producción me dice a qué hora les recoge ® Yo llamo a los actores para citarles y después les envío la Orden de Rodaje.

* Consejo de amiga: en general no te saltes la jerarquía NUNCA, pero con este tipo de cosas ten especial cuidado en respetar la cadena de mando porque sino se puede liar parda. Yo procuro recordar siempre la frase que más me valió de cinco años de carrera: ORDEN + CONTRAORDEN = DESORDEN. Caos. Ciclogénesis. Despidos en masa.

¿Y en rodaje? ¡Vivan los walkies! El equipo de Dirección y el de Producción estamos en el mismo canal, y nos contamos muchas cosas por él (cosas serias y bromas varias, pero siempre estamos coordinados vía pinganillo). Y de nuevo, ojo a lo que decís por ahí. Por mucho que alguien la haya cagado (que las hay muy gordas), es mejor decírselo en persona, o pedirle que se cambie de canal y ser suave. Pero mi recomendación es que no regañéis o evidenciéis un error ajeno por walkie, porque es cruel (y de ser un poco mala gente). 

Detallitos en el catering con los que Producción puede alegrar tu mañana.

¿Y en qué nos coordinamos desde el set? Sobre todo en anticipar qué va a pasar a continuación. El equipo de dirección es... el que manda en el set, por decirlo de alguna manera. Pero lo que puede hacer por el bien del rodaje depende de cuánto se lo facilite Producción, que así en general son máquinas correcaminos, con el móvil como extensión del brazo, que se dedican a salvarle la vida al mundo. Todo el rato. ¿Marrón? Lo solventa Producción. Son las personas del millón de recursos, las que menos culpables buscan y más soluciones proponen. Gente que sabe sacarse las castañas del fuego y repartirlas entre el resto. Súper héroes entre cámaras a las que les vienen los problemas de dos en dos, y nadie sabe cómo pero de repente, dan la cara por el resto, y lo sacan. Deben de estar todos locos.

La verdad es que el de Producción siempre me ha parecido un departamento vocacional, y ciertamente masoquista. Pero si no fuera por ellos aquí no rodaba nadie nada. Así que invitarles a una cerveza hombre ya, ¡que ya está bien de que paguen ellos!

PD.- Soy consciente de lo laaaargo que es este post, y de que me estoy dejando diez mil matices en el tintero, así que estaré encantada de debatirlos con vosotros en la sección de comentarios :) ¡Salud!

25 junio 2014

Meteorología y exteriores: la gran aventura

El rodaje en exteriores siempre supone tener en cuenta muchos factores que en interior nos pueden dar más igual, y también implica una coordinación mayor con el equipo de Producción.

Lo primero a tener en cuenta es lo más obvio: el tiempo (meteorológicamente hablando). Ya os conté al hablaros del Plan de Rodaje de ese precioso invento que es el COVER SET, pero hoy os lo recuerdo: conviene poner los exteriores al comenzar el rodaje, porque si el día que vas a rodar resulta que cae el diluvio universal, podrás irte a lo que tuvieras en interior y volver a exteriores cuando mejore el tiempo. Pero si pones los exteriores al final y se tuerce la cosa, no tendrás más opción que posponer el rodaje y estaremos tirando dinero, así que evitadlo todo lo que podáis.

Rodaje de exteriores hace un par de semanas, en el que pasamos mucho calor de día
y mucho frío por la noche (la sierra madrileña es traicionera).

Y de este apunte me surgen cosas que contaros:

1.    A veces, en rodajes de bajo presupuesto en los que no se pueden permitir artificio alguno, lo que se busca es precisamente tener condiciones meteorológicas adversas. Que no es lo habitual, pero pasa, así que habrá que cuadrar los exteriores cuando sepamos que va a hacer malo, o que habrá nieve en la zona, etc. Y luego está el extremo contrario, el de poder permitirse mirar al cielo esperando a que se nuble, o directamente ir dos meses a rodar a Groenlandia. 

2.    La previsión meteorológica hay que actualizarla constantemente. Ahora mismo hay un montón de páginas para consultar el tiempo en cada municipio hasta por horas, pero lo que pone para cada día cambia más que un rodaje sin guión técnico. Yo os recomiendo que la actualicéis todo lo posible, y sobre todo que consultéis más de una (y de dos) páginas distintas y saquéis vuestras propias conclusiones. Que aún así, de cuando en cuanto fallan, pero cuanto más contrastada esté vuestra información, menos margen de error.

Recuerda: ¡clic en la imagen para verla en tamaño completo!

No olvidéis nunca poner la hora de amanecer y de atardecer porque afecta bastante al equipo de fotografía, y a nosotros mismos a la hora de planificar tiempos. En el caso de EXT/DÍA dependemos del todo de la luz natural, así que estamos bastante vendidos ante ella. Y en el caso de EXT/NOCHE lo mismo, porque lo suyo es montar antes de que sea noche cerrada, y en el momento de que amanezca se acabó lo que se daba. También podemos entrar en horas brujas y demás, pero eso ya es otro jardín como para entrar en ello hoy. 

El tema del viento también es importante actualizarlo. Lo suyo es tenerlo en cuenta localizando, pero la realidad es que también es un factor bastante variable y nos puede jugar malas pasadas. Afecta principalmente al equipo de sonido porque aunque haya formas de disimularlo, intentar rodar un diálogo en medio de un viento huracanado es una fiesta. Y para fiesta la de los pelos de la actriz, la de los papeles volando… 

Victor Matellano, director de la peli de abril,
tomándose la vida con humor.
Y por cierto, otra cosa divertida a tener en cuenta al hacer el plan de rodaje no es el orden en sí de las jornadas, sino la época del año en la que se rueda. A menudo por exigencias de las altas esferas nos toca rodar cosas cuando no debemos, pero si podéis evitarlo… hacedlo. Yo, por ejemplo, rodé un cortometraje que era un 90% exterior noche en agosto. Olé nuestros huevos, las noches más cortas del año. Y el pasado mes de abril rodé una peli con muchos EXT/DÍA. Que lo de “abril aguas mil” se dice por algo, y teníamos la excusa de que estábamos simulando estar  en Inglaterra, pero las lluvias son algo muy inconstante y a partir de cierto nivel de diluvio no se puede rodar. Y como empieces a plantearte el raccord, apaga y vámonos. Para que os hagáis una idea de lo que fue aquello, comparto con vosotros una gran frase del día de mi segundo: "Eva, me temo que tienes que volver a cambiar la Orden, porque al final hoy rodamos... NOÉ"

Sabiendo todo esto, también os recomiendo mucho que adecuéis vuestra ropa a todo ello. En general a un rodaje, sea donde sea, siempre conviene vestirse con ropa cómoda, pero en exterior tendréis que tener en cuenta también la meteorología: vais a estar a la intemperie mucho rato en un sitio concreto. Y sí, el equipazo de Producción te conseguirá sombras y bebidas frías, o incluso mantas y caldito, pero si estabas avisado de frío y apareces con una chaquetita fina, la pulmonía no te la quita nadie.

Especial atención en cuanto a esto merece el calzado. Si vas a rodar en la montaña, no lleves zapatillas de suela fina, porque vas a acabar cojo. Si llueve, no lleves calzado que cale y trae dos pares de calcetines. Y así con todo. Yo todavía me acuerdo de la cara de imbécil que se me quedó cuando, en un rodaje por las calles de Madrid, la Jefa de Eléctricos apareció en tacones. Pues eso, adecuación. Que nosotros estamos detrás de la cámara, y por mucho making que haya a nadie le importa que no vayas guapo, mientras tu ropa sea funcional.

Los cambios bruscos de temperatura pueden hacer estragos en tu voz,
y los ayudantes la necesitamos mucho. Por eso en exteriores
prolongados... el megáfono es mi gran aliado.

Además, y esto va solo para los ayudantes, os cuento que a mí lo relacionado con la meteorología me parece el punto perfecto para poner chorradas en la Orden de Rodaje que le alegren un poco la jornada al equipo (ya lo habéis visto por ahí arriba). Yo creo que el hecho de que seas simpático no le quita objetividad a lo que estás contando, es rigor profesional... pero con un toque de buen humor. Y sobre todo: cuándo alguien lee algún guiño al equipo en la Orden corre la voz y, ¡magia!, de repente todo el equipo pasa a leerse la Orden enterita a la caza de la tontada del día.


Otro día os contaré cómo me coordino yo con el equipazo de Producción, en cosas como permisos de rodaje, generadores, conseguir sombrillas y demás. Pero de momento… veeeeeenga a la calle a rodar, ¡que se ha quedado un día estupendo!