26 abril 2014

The Clash of the Movie Magic II

¡Hola de nuevo a todos! Vuelvo a ser Mario Pérez, colaborador habitual de Eva Ferradas. Me alegro de la buena acogida que ha tenido el artículo de hace unos días. Espero que eso signifique que probáis o como mínimo, os ha dado curiosidad alguno de los programas que os presento. Os traigo los últimos seis, entre los que también hay peces gordos. 

Que la lista se acabe aquí no significa que no haya más, sino que son los que he conseguido encontrar a base de bucear en Google y me han recomendado. Así que si conocéis algún otro no dudéis en comentarlo, aquí mismo o en el canal de Facebook, para poder echarle un vistazo y contaros sus bondades (o no).

Bueno, no quiero entreteneros más, que os he hecho esperar un par de días ya para acabar la lista. Seguimos con los grandes rivales del Movie Magic:


Este es uno más de los que no tiene mucha información, así que me metí de nuevo en la prueba gratuita.

Tiene importación automática de guiones en PDF pero el desglose se hace en modo Movie Magic, con la ficha arriba y listado abajo para los que lo echen de menos. Organización en las tiras de siempre así que si os acordáis de tener a algún auxiliar recortando tiras para que entren en vuestra carpeta de siempre, olvidaros. Manejar listas de equipo y actores es fácil, igual que rellenar una orden automática predefinida con las horas de llegada y esas cosas.

Nada nuevo, pero bastante intuitivo y con pocas opciones donde perderse. Un diseño sobrio y múltiples opciones, aunque como os dije, la poca información y ayuda para usarlo, puede daros quebraderos de cabeza.



Antes se llamaba Indie Intern y era bastante básico. Después de un lavado de cara, su objetivo son exclusivamente producciones pequeñas. Tiene un diseño atractivo y no tiene suficientes opciones como para desesperarte, además, la gran mayoría de apartados son bastante sencillos de utilizar.

La gran pega de este programa es que parece recién salido del horno. Casi nada funciona como debería, las fechas no son correctas y varios apartados no tienen suficiente información. Un ejemplo, aunque en el resto de apartados te aparezca que están planificadas, en el calendario no salen los días de rodaje, ¡aunque los hayas planificado en el calendario!

Teniendo en cuenta que me he tenido que hacer la cuenta gratis (pero poniendo mi tarjeta de crédito) para contaros esto, no os lo recomiendo para un salto a gran escala. No hay mucha información, ni tutoriales para hacerse con su manejo. Si aun así, os llama la atención, dadle tiempo para crecer. Pero para el precio que piden actualmente, no vale la pena en absoluto.



Otro de esos sonoros WHAO para este programa. No es muy intuitivo y la versión gratis es algo renqueante, pero sus capacidades son increíbles.

Si tienes un equipo grande en una producción que necesita no tener escapes de información, este es tu programa. Una facilidad brutal de añadir marcas de agua, distribución de guiones, separatas en dos clics, niveles de acceso a la información y un largo etcetera.

Tiene muchos niveles de pago, desde cortometrajes hasta series de televisión, con más o menos opciones. La básica, es eso mismo, básica, pero cumple su cometido muy gratamente. Las hermanas mayores tienen de todo, una web para que el equipo esté informado, tropecientos informes, emails automáticos dentro mismo del programa y muchas cosas más.

Varios apartados tienen un aire a Movie Magic así que muchos os sentiréis cómodos, pero como todos, tiene pequeños problemas. ¿Un programa tan configurable y no me deja cambiar manualmente el número de las secuencias? Me lo esperaba de otros, no de este. A veces exportar directamente de un guión no es tan cómodo como parece.



De Dramatify os puedo contar que el diseño me parece interesante y que tiene muchas opciones a la vista. Es totalmente diferente a Movie Magic y aún esta en fase Beta, es decir, sin completar.

Eso implica que varias cosas se queden cortas. El diseño no está pensado para la personalización y muchas veces os preguntaréis dónde esta una opción para luego descubrir que simplemente, ésta no existe. En vídeos me pareció completito y su uso de los móviles están bastante bien, pero aún le falta un largo camino. 

Siendo un programa que esta en fase beta hay que apuntarse para que te dejen probarlo. Yo me apunté y a la semana o así recibí respuesta. Os lo pongo para que lo tengáis en cuenta, porque estos sí que están haciendo mucha publicidad y tal vez lo escuchéis en alguna feria del sector.



Si, también he incluido Adobe Story Plus. Yo lo he utilizado para escribir varias veces, pero la versión de pago también permite planificar rodajes.

Su metodología de trabajo puede ser un poco liosa, pero funciona. Te reconoce varios datos automáticamente y además al cambiar el guión actualiza las planificaciones que has hecho, incluyendo personajes nuevos y avisándote de cambios específicos en todas las secuencias. Además de poder exportar estos datos a programas como Movie Magic, puedes pasar todos los metadatos incluidos al Premiere para que la postproducción tenga el guión a mano.

Siendo sinceros, la aplicación no tiene muchas opciones para desglosar, ni tampoco personalización exhaustiva. Pero ojo, es Adobe y eso significa que mejorará y crecerá paulatinamente.



Este lo incluyo porque me parece intuitivo y útil, pero no creo que se trate de un programa de planificación de rodajes exactamente. Por encima de todo, es para crear listas de planos, decidir su orden, añadir storyboards, etc.

Lo interesante del programa tiene que ver más con el día a día. Te permite hacer una lista de planos diaria, no de secuencias. Algo que suena interesante para directores y ayudantes de dirección, sobre todo si lo combinas con un modo "Live", en el que puedes ir tachando planos,  añadiendo tomas buenas y que te dice si vas en hora o con retraso.

Es una aplicación de iPad e iPhone, pero su sincronía automática y la portabilidad de estos aparatos me hacen compartirla con vosotros.



Aquí acaba nuestro viaje, pero creo que ha sido interesante. Casi todos estos programas funcionan, el punto de perfeccionismo, cabezonería y tiquismiquismo (toma ya) que tengáis os hará valorar unos sobre otros. Yo soy mucho de todo lo anterior, así que me quedo con dos, tal vez tres.

Os recomiendo que de las próximas jornadas libres que tengáis, utilicéis una para conocer uno de estos programas. Merece la pena. Algunos más que el Movie Magic. Mucho más. 

¡Un saludo compañeros!

23 abril 2014

The Clash of the Movie Magic I

Yo recorriendo camerinos.
Mi nombre es Mario Pérez, colaborador habitual de Eva Ferradas y os traigo hoy un artículo prometido por ella hace demasiado tiempo. Llevaba escrito dos semanas, pero entre las vacaciones y que Eva y yo tenemos que coordinarnos para subirlo y maquetarlo, se ha retrasado más de lo que debería. En breves Eva termina su película y volverá a la carga con todos vosotros. Sin más dilación os dejo con ello:

Existen pocas alternativas, incluso hoy en día. La gran mayoría de los que nos dedicamos a esto llevamos muchos años utilizando el Movie Magic Scheduling, muchos incluso atascados en su versión 3.6 por razones que no vienen al caso (pillines).

He de decir que nunca me gustó, nunca me pareció cómodo y busqué otros programas del estilo siempre que pude. Llegué a experimentar con el Gorilla que me pareció muy superior en su momento, pero nadie quería cambiarse a algo que no conocían. ¡Algunos no querían ni soltar el Excel!

Hoy en día, incluso eso se ha quedado atrás. Sigo utilizando el Movie Magic por trabajo, pero en mis propios proyectos, experimento con distintas herramientas. Tener el smartphone en la mano tiene que servir de algo cuando estás perdido en una localización y te has dejado el portátil en el hotel.

Os traigo un listado de programas de desglose, planificación y a veces hasta presupuestarios on-line. Con las características que creo que van a convenceros para dar el salto sin miedo.
  • Son programas en la nube. Lo que implica que podrás acceder desde cualquier parte del planeta con cobertura.
  • Muchas opciones son automáticas. No tendrás que rellenar apartados con la información que ya has escrito en otra parte, rellenará campos automáticamente.
  • La centralización de los equipos. Se acabaron los excel de cada equipo con todos sus requerimientos, ellos también trabajan dentro del programa.
  • La colaboración. Todos podéis trabajar a la vez y los cambios se actualizarán en tiempo real para todos.
  • Pruebas gratuitas. Si, podéis probarlo, algunos incluso tienen versión reducida GRATIS para que os hagáis un corto de prueba antes de meteros a rodar una película de millones con él.
Esta entrada ha quedado tan larga que hemos tenido que dividirla en dos. Empezamos con cinco programas y pronto tendréis los seis restantes. Os aviso que no están puestos en un orden concreto.



Empezamos con Scenios que es uno de los que ha hecho una buena campaña de marketing. Aunque no es el más completo de todos, te permite una gran libertad y manejo. Lo usan varias productoras potentes y crece día a día.

Scenios es un programa pequeño que puedes hacer enorme, pues todos sus apartados son pequeñas apps. Si necesitas hacer un calendario, añades la app correspondiente. Si quieres empezar a localizar, sorpresa, añades la app correspondiente. Incluso puedes editar el guión online y si echas de menos desglosar con tus marcadores fluorescentes en papel, el sistema aquí es parecido.

Este programa se aleja de Movie Magic en cuanto a formato y distribución, así que asumid que habrá una curva de aprendizaje. Por el resto es bastante completo y si no eres muy tiquismiquis será un buen compañero de desglose. Si lo eres, la poca personalización, te dolerá a cada click.




Seguimos con uno poco conocido y del que no hay casi nada de información. Yo me he tenido que poner la versión de prueba para poder contaros un poco sobre él.

El programa esta bien ordenado y es limpio pero, aunque tiene formatos estandarizados, habrá veces que vas a buscar una opción en concreto por varias páginas. Los desgloses se parecen al formato Movie Magic y con la importación de guión, te crea automáticamente las secuencias por sus encabezados.

Lightspeed EPS parece también bastante enfocado a producción, con aplicaciones de móvil para que el equipo que trabaja por horas no tenga que rellenar horarios en papel y además lleguen directamente a quien lleva la contabilidad. La aplicación también tiene notificaciones automáticas, con órdenes de trabajo en formato móvil.

Es bastante completo, tiene un poco de todo pero poca personalización. Yo soy de los que siempre que veo que me falta una opción en concreto o el formato de los desgloses no me gusta, echo de menos el Movie para mi dolor.



¿Celtx? ¿Pero si Celtx no es para escribir y además no es online? Pues ahora si. Además de escribir gratuitamente, en cualquier parte, Celtx ahora tiene un conjunto de herramientas online que abarca todo el espectro de una producción: guión, desglose, planificación y presupuesto.

Se parece a Scenios, no lo voy a negar, pero me parece más completo que aquel. Los presupuestos ya son un gran avance, que aunque están en formato americano, cada apartado es personalizable.

Echadle un vistazo, que podéis pasaros un rato navegando a través de su prueba gratuita. Tiene mil idiomas, incluido el castellano, y siempre viene bien tener un programa de escritura dondequiera que estés, así que aprovecha.



Nuestra entrada española. Shootize nació en Las Palmas de Gran Canaria y estoy muy contento con la evolución que ha tenido en los últimos meses.

Hay que ser sincero, y la primera vez que lo probé, a parte de ser el primer programa online de este tipo que probaba, no me parecía nada cómodo. Viniendo del Movie Magic, pensar en la comodidad es casi una broma.

Los chicos de Shootize le están dando caña al programa y haciendo acuerdos con escuelas de toda España para utilizarlo.

Igual que el Movie, no trabaja con el guión sino con el desglose directamente. Añades las secuencias manualmente o importando tu proyecto de Celtx (con el problema de distintos guiones en un mismo proyecto, los importa todos). A parte, agregar necesidades, elenco y planos a cada secuencia es fácil. Organizas rodaje a través de calendarios que son bastante majos y haces informes y órdenes de rodaje casi automáticamente. Echadle un vistazo.



Una de las cosas por las que probablemente nadie deja el Movie es por su personalización. Desde órdenes hasta informes. Pues bien, en TheTakes TODOS los apartados son personalizables. ¿Que en la lista de desglose no esta el departamento "Notas a producción"?, ¡pues lo pones!

Importas guiones de Celtx, Final Draft o Word, desglose inicial instantáneo, condiciones avanzadas de búsqueda y enlace entre secuencias. El creador de planos es muy potente, incluso elijes si un actor sale en la secuencia pero no en el plano, para no tenerlo ahí. Tiene hasta una planificación de rodaje automática, en la que si has puesto todos los datos, sólo tendrás que ajustar un poco el resultado. Y para los más sibaritas, permite crear plantillas para todos los documentos que te crea automáticamente, ¡como el Movie! Echadle un vistazo porque no es ni la punta del iceberg de lo que ofrece este programa.

Tal vez no sea muy intuitivo, ni tenga un diseño resultón como otros y tiene varios fallos de traducción (¿he dicho que está en castellano?) porque la traducción esta en fase beta, pero la capacidad de personalización y la profundidad de sus opciones lo hacen mi preferido. Ojo, esto son opiniones personales. 


Eso es todo por ahora compañeros, ¡hasta la próxima!

05 marzo 2014

¡Sonido graba!

Lo diré sin rodeos: adoro a los sonidistas. En general y mucho. Son de las personas más agradables del set, casi siempre están listos cuando se les requiere y pocas veces se les tiene en cuenta todo lo que se debiera. Y muchas, muchas veces, esa falta de atención es culpa (entre otros) del ayudante de dirección.

A mí me ha costado mis añitos entender cómo y cuánto afecta directamente mi curro sobre el suyo (y seguro que todavía se me escapan cosas de vez en cuando), así que hoy os voy a contar cómo procuro relacionarme yo con ellos y que así todos seamos más felices.

Proyecto (ya adorable) de sonidista
Mi relación con sonido empieza en los desgloses de guión. ¿Os acordáis del cuadradito ese marrón de abajo a la derecha? Ahí teóricamente y según lo que se enseña en las clases de producción, sólo hay que poner lo relativo a sonido directo (diálogo), o efectos (disparos), playbacks y demás. Pues como a mí la teoría me da un poco igual, aplico eso  de una forma más extensa, una vez cerradas las localizaciones. Por ejemplo, si esa secuencia se va a rodar en la casa de mi abuelo, añado un ‘ojo, recordad que el suelo cruje’, y pongo en notas a producción (que NO en arte) un ‘alfombra o moqueta’. Y pongo recordad porque el sonidista ya lo sabe, de cuando vino a localizar.

Para mi es fundamental que el jefe de sonido (y su microfonista si le cuadra la agenda) vengan al momento de scouting, porque aunque yo procuro estar pendiente de cosas como que una ventana cierre mal, o que pase una carretera gorda por al lado… la realidad es que no soy experta en sonido. Si ellos vienen podrán hacer mucho mejor y más rápidamente su trabajo, ya que preverán los imprevistos (valga la incoherencia) con más agilidad. Y sobre todo: me los comentarán y yo haré lo posible, coordinándome con producción, para facilitarles la vida un poquito.

Yo hace unos años, en mi primera
y última experiencia en sonido.
Después, en la orden de rodaje, incluyo siempre la obviedad de los móviles en modo avión y sobre todo, compruebo que aparezcan las anotaciones a sonido que ya había pasado al desglose (actualizadas si he podido debatirlas con ellos). Si por ejemplo rodamos en una localización natural con los techos muy bajos, y nuestro adorable director sólo quiere planos muy abiertos, los pobres sonidistas tendrán que llevar un cargamento extra de micros inalámbricos (y vestuario y actores tendrán que ser gente maja).

Y como sabéis que mientras preparo la orden de rodaje me hago también mi papelito confidencial para mi, a menudo apunto ahí también los wild tracks que preveo que vamos a tener que hacer. Realmente no haría falta ponerlo porque en hacer un wild track no se tarda nada, pero a menudo lo incluyo para no despistarlo de mi mente. Y así tal cual, ha llegado el momento de demostraros que también sé ponerme seria. Os cuento:

Cuando el equipo de dirección pide silencio, se refiere a silencio. Absoluto. No es un ‘oye chicos, hablad bajito…’. Es un CALLAROS. Es un no andes. No muevas material. No hagas ruido más allá del inevitable por tu respiración. Es curioso ver como a nadie del equipo se le ocurre plantarse delante de la cámara en toma, pero a muchos les parece bien chuchichear y hacer risitas por detrás. Y el ‘pspspsps’ de los susurros es dificilísimo de eliminar después. En serio chicos, lo que está pasando en el combo lo vemos todos, pero el sonido que se está registrando sólo lo escucha quien lleva cascos. Y no te oye pensar, pero casi.

Mantener el silencio en set es responsabilidad directa del ayudante de dirección, y lo de que ‘va en serio’ es aplicable a cada toma por una cuestión lógica, pero lo es muy especialmente en el momento de grabar un wild track. Lo normal es que sólo necesiten en torno a un minuto para poder hacerlo, pero requiere del silencio de todo el equipo. Yo me he encontrado con situaciones en las que he pedido silencio para wild track y me han dicho un ‘oye, mejor nos vamos fuera y así no molestamos, ¿no?’ o incluso un ‘danos 5 minutos que recogemos esto y ya lo grabáis solos y tranquilos por fa’. NO. Lo que estamos grabando es el sonido ambiente que había en esta habitación durante la toma, y ese ambiente incluía desde el ruido de la cámara hasta la respiración de todos los que estábamos allí. Así que compañerismo, mangurrianes :)

De vez en cuando también, y por esto del trabajo en equipo, como ADs nos toca mediar entre el DOP y el equipo de sonido. Los DOPs más majos sí les tienen muy en cuenta, y se coordinan con sus eléctricos para tapar sombras de micros con banderas y demás, pero también con mucha frecuencia soy yo quién me encargo de decirle al microfonista hasta dónde puede entrar, viendo el cuadro. Igual de importante, en cuanto a que somos nexo director-equipo, es asegurarse de que el director entiende por qué sonido está haciendo lo que hace, o reclamando que se le deje hacer. Y aquí entran dos frases demasiado recurrentes en rodaje:
  •           Esta va muda.
  •           Bah, pues lo doblamos.
En mi opinión, esas dos decisiones (que son importantes y hay que evitarlas todo lo posible, por lo que van a suponer en pospro) sólo debería poder tomarlas el jefe de sonido. Y se las he oído a muchos directores y dires de foto, pero jamás he oído a un sonidista decir ‘oye, apágame ese foco, que estoy haciendo sombra por su culpa’. Es igual que lo de muchos directores, que viendo el combo sin cascos sueltan un eufórico ‘¡es buena!’, mientras veo al pobre jefe de sonido hacerse un facepalm.  Así que venga chicos, si todos sabemos que dedicándole 5 minutos a resolver algo en set se ahorran horas (y dinero) en postproducción, intentemos valorar un poco más el trabajo de todos y hagamos el que el mundo además de ser más bonito, suene mejor, ¿os parece?

Y ya de paso, haceros amigos de los sonidistas, en serio. Suelen tener mucho sentido del humor, casi nunca niegan una caña y encima te recomiendan grupos de música maravillosos que tú no sabías que existían. Y yo creo que como siga derrochando tanto amor por ellos me voy a acabar haciendo una camiseta de ‘I <3 WILD TRACKS’ para ir a rodar. Jajaja, definitivamente, voy a hacerlo.


PD.- Para los que os interese el tema y creáis que me he dejado mucha carne por echar al asador, os dejo por aquí una muy recomendable carta abierta del departamento de sonido al resto del equipo, escrita hace ya unos años por Jhon Coffey y otros grandes de las ondas. Enjoy!

20 febrero 2014

Menudo invento el walkie

Encargarte de los walkies significa, básicamente, que te responsabilices de que todo el mundo que va a necesitar un walkie por la mañana, lo tenga. Normalmente se encargan de repartirlos los auxiliares de dirección o de producción (porque son los primeros en llegar), y el cómo se repartan varía en función del proyecto, pero para que os hagáis una idea:
  •           En rodajes más largos, el primer día se pone el nombre de la persona (tan sencillo como pegar un trocito de cinta de cámara y escribirlo con rotulador). En series de televisión por ejemplo, lo normal es que el Primero y el Segundo de Dirección, el Jefe de Producción y tal, tengan su walkie con su cargador en su mesa de la oficina. Al resto, por la mañana, el auxiliar les reparte a cada uno el suyo (o lo cogen directamente del cargador múltiple, que se queda en alguna zona común). Esto es un poco como el truquillo que os decía de subrayar el nombre de a quién entregas la Orden de Rodaje: así sabes quién no ha cogido el suyo.
  •           En rodajes más cortos, lo que se apunta en el walkie es un número, y cada día el auxiliar hace una lista de a quién ha entregado cuál (porque va cambiando: hay gente nueva, gente que no vuelve, puede que haya pocos y tengan que ir cambiando durante la jornada, equis).

En cuanto a los pinganillos, lo ideal es que cada uno se guarde el suyo y se responsabilice de él, trayéndolo por las mañanas. Es una forma cómoda de asegurar que no esparcimos nuestra cera de oídos por orejas ajenas, que nunca es plato de buen gusto. Por eso cada uno se guarda su pinganillo, y le da el walkie al auxiliar, para que lo ponga a cargar. También es cierto que a veces, los auxiliares se acercan al resto del equipo al final del día para pedírselo directamente y así poder irse ellos (porque igual que no se pueden ir hasta que todos los actores estén en sus coches, tampoco se irán si no han puesto a cargar todos los walkies).

Los compinches más cracks, además de asegurarse de que todas las baterías estén llenas y haya más cargando, suelen llevar encima una extra por si a alguien se le acaba la suya (o dos, si nos estamos yendo a rodar a Mordor y el cargador está en La Comarca). Y a veces lo que hacen es intercambiar su walkie cargado por el de su jefe que ya está pitando, y se van a buscar otro para ellos. ¿A que son adorables?

Por cierto sí, un walkie sin batería pita. Tú estás hablando y de repente suena ‘pipipi’ y se entrecorta tu mensaje, o la luz que era verde pasa a ser roja,  o pasan cosas raras, depende del modelo. Esto es una señal como muy evidente de que está muriendo, pero os lo cuento porque a mí la primera vez que me pitó un walkie en el oído me costó un rato procesar qué pretendía transmitirme aquel cacharro.

Y ahora que ya hemos hablado tanto del aparato en sí, vamos a lo interesante: ¿para qué usarlo? Para facilitar vidas, mucho. Evita carreras, teléfonos escacharrados, gritos… de todo. Es una maravilla, y crea bastante adicción, pero hay que usarlo con cabeza.

Una de sus funciones principales es hacer saber al resto del equipo cuándo estamos rodando. Por eso, lo suyo es que cuando estés en set digas el mítico: ‘Vale pues prevenidos… Silencio por favor, vamos a rodar’ y en el ‘vamos a rodar’ pulses, para que por ejemplo, quienes estén fuera te oigan, y tus auxiliares pidan silencio por allí. Después, yo a veces también pulso en el momento de dar motor y sobre todo, sí o sí en el momento de dar la acción. Aquí es importante alejarse un poco el micro para no dejar sordo a todo el mundo. Y, esto es fundamental, cuando el director de el corten, comunica en alto al resto del equipo y a su vez por el walkie un ‘hemos cortado’, para que la gente pueda seguir haciendo su trabajo.

En cuanto al resto de cosas para las que se usa, es importante tener en cuenta que quienes llevamos walkie estamos acostumbrados a oír a gente hablando en nuestro oído constantemente, muchas veces de cosas que no nos afectan. ¿Y qué hacemos? Poner el automático, seguir trabajando y tener eso ahí de mosca cojonera, hasta que lo usemos para hablar nosotros, o hasta que oigamos nuestro nombre o cargo.

Y ahí tenemos otra de las claves principales de cómo usar este inventazo: lo primero que tienes que decir es para quién es tu mensaje (dejando un segundo de silencio o de ‘eh…’ antes, por si no has pulsado bien o algo). Esto es fundamental, porque cuando escuchas un ‘Blablablablablabla, ¿EVA?’, es una putada. Ese ‘Eva’ no puede ir al final, porque yo tenía puesto el automático, y hasta que no he escuchado mi nombre no he prestado atención. Y por eso contesto con un ‘repite por fa’, y el otro me lo tiene que repetir, volviendo a ocupar el canal. Mal. En genérico, también se puede simplificar con un: ‘Eh… Producción, están necesitando un coche en set’, porque no necesito a alguien en concreto, sino a Producción.

Igual de importante que decir para quién es el mensaje, lo es contestar a los mensajes que te hacen llegar a ti. Casi siempre vale con un simple: ‘Oído’, ‘Recibido’, ‘Oki’, y otras más surrealistas, pero di algo por el amor de Dios. A veces nos volvemos locos pensando que no se han enterado porque se les ha acabado la batería, no tienen walkie o lo que sea, y lo que han hecho simplemente ha sido pasar de contestar. No cuesta tanto, va.

Ocurren a menudo además cosas como que estés hablando con un actor (por ejemplo) sobre lo que vamos a rodar a continuación, y de pronto te lancen un mensaje directo a ti por walkie. En ese momento tú dejas de atender al actor para escuchar el walkie, sí, pero está muy feo eso de mirar al infinito con cara de circunstancia, contestar con un 'Oído, gracias', volver a mirar al actor y añadir un 'Perdona, ¿qué decías?'. Eso es una falta de respeto para el actor y para cualquiera, así que procurad evitarlas. ¿Cómo? Tan sencillo como decir 'Un momentito' mientras levantas el dedo índice a quien tienes delante, para luego seguir con él. Cuanto más sistematices esa frase de disculpa, más rápido serás capaz de cambiar tu atención del mundo real al de las ondas.

Otra de las cosas frecuentes es que se generen conversaciones demasiado largas que ocupan el canal, o haya que hablar de algo muy concreto con alguien, etc. Y para eso están también los canales. Normalmente estamos casi todos en el 1, y los eléctricos y el DOP en otro (el 6, ponle). Por ejemplo, si yo estoy en el 1 y tengo que decir algo que no afecta al resto, digo: ‘Mario, al 2’ y me cambio al 2. Acto seguido, Mario se cambia al 2 y dice ‘Eva, dime’. Y hablamos. Cuando nos hayamos puesto de acuerdo, volvemos al 1. Importante: en un rodaje hay ratos muertos y cotilleos, así que cuando le digas a alguien que se cambie al 2 asume que una parte del equipo también lo hará, por curiosidad. El canal 2 no es un chat privado, así que procura no criticar al resto ni pedir matrimonio a nadie. Al menos no si quieres mantener el secreto. Y si en serio no tienes nada mejor que hacer, cámbiate al de los eléctricos un rato, que eso SÍ que es una fiesta.


Por cierto, para los adictos al walkie que cuando se ven sin él en rodaje sufren mucho: probad Zello! (para smartphones). Se puede usar con cascos a modo de pinganillo y a veces te puede dar la vida.

24 enero 2014

[CONFIDENCIAL]: Planteamiento para mí

Os dije el otro día que hacer público de qué hora a qué hora tienes previsto rodar cada plano es, a mi modo de ver, echarse mierda sobre el propio tejado. Pues bien, hoy os voy a explicar por qué y cómo me organizo yo en ese sentido.

Mientras preparo la Orden de Rodaje, voy haciendo paralelamente otro documento al que normalmente llamo ‘Planteamiento para mí’. Ese papelito es confidencial, es decir: sólo tenemos copia el dire de foto y yo (y a veces mis compinches, para que estén al loro de porqué hago según qué cosas: doy margen a maquillaje, equis). En este planteamiento interno sigo la Orden de Rodaje, pero organizando los planos en el orden que los vamos a rodar, con el tiempo asignado a cada uno y otras anotaciones a tener en mente.

Para facilitar un poco que entendáis a qué me refiero, os voy a enseñar mi plan del mismo día de rodaje de 'El Jardinero' que os expliqué en el post anterior, y así podéis compararlo con la Orden (click en las imágenes para verlas completas):



  • HP (Horario Previsto): aquí pongo la hora a la que empezamos a rodar ese plano. Es decir, la hora de dar la ‘acción’ en ese plano, por lo que implica que antes se hayan hecho los cambios necesarios desde el anterior, para estar listos. Por ejemplo, el plano 10 de la secuencia 2 (segunda página) está previsto para las 17.45h, y el siguiente (2.9) para las 18.20h. ¿Eso quiere decir que en rodar el 2.10 tardamos 35 minutos? No, quiere decir que tenemos unos 15 minutos para rodarlo y 20 minutos para colocar a la figuración y todo lo necesario del siguiente plano. El cambio de iluminación era mínimo porque estábamos en EXT/DÍA.
  • SEC – PLANO – ENCUADRE – MOVIMIENTO: son los datos del guión técnico, muy necesarios para calcular cuánto vamos a tardar en hacer cada cosa, y ese día en concreto había que ir bastante rapidito. Además, los planos que aparecen marcados en rojo son los que en la reunión con el director se pactaron como imprescindibles, así que en caso de ir pillados de tiempo, habría que priorizar rodar esos.
  • ACCIÓN/OBSERVACIONES: es la sinopsis de ese plano junto con observaciones que me hago yo para mi, o cositas para que tengan en cuenta aquellos a quienes entrego este papelito. Por ejemplo, en la SEC 6.1 – PLANO 39, pongo “Completa hasta que se vaya Irene” (para cubrirnos, aunque el director me haya dicho que no lo va a montar) y luego “Mismo tiro de cámara que PLANO 3, SEC 1.” (que es el plano que acabamos de rodar, así que vamos a tardar poco en cambiar de uno a otro).
  • Recuadros grises: Esto son anotaciones para mí, y coordinación en general. Por ejemplo, a las 13.00h pone: “COMIDA. Arte preparar fiesta. Cámara/maquinismo preparar travelling. Llegada FIGURACIÓN. Ensayo con Nicolás.”. Son apuntes de lo que tiene que estar prevenido, aviso de que llega la figuración (y que tengo que ir a recibirlos, y producción acomodarlos), recordatorio de que tengo que dejar un margen para que mientras Arte y Cámara preparan eso, el dire tenga un ratito para ensayar con un actor, etc. No tiene mucho misterio, pero os recomiendo leeros todos para que veáis el tipo de cosas que me suelo apuntar yo. Que son bastante evidentes, pero así me aseguro que no se me cuele nada.

Por otro lado, en la parte de abajo, ya fuera de la tabla, veréis que pone “Discutir con Víctor el orden de rodaje de la SEC 9.3 (podríamos juntar planos generales, pero creo que es mejor favorecer la interpretación porque va a ser caos).”. Esto es una anotación 100% para mí. Víctor era el director de fotografía, y ellos siempre prefieren ir de planos más generales a más cerrados, porque complica menos su trabajo (y lo hace más ágil). Pero en este caso, la carga interpretativa que llevaba la secuencia era muy grande, así que decidí rodar favoreciendo a actores, aunque eso supusiera más lío para foto (que lo supuso, pero oye, a veces hay que pringar).

Y debajo de esto, pongo los requerimientos de nuevo. Esto ya es completamente personal, lo hago porque rodando yo normalmente tengo la Orden en la riñonera, y este plan en la mano, así que es una forma más de asegurar que no se me pasen cosas por no tenerlas delante.

¿Y por qué no enseño a los demás esta página? Porque los tiempos son orientativos, no definitivos. En un rodaje pasan muchísimas cosas y todo es muy frágil: a veces llevamos una hora y media de retraso y de repente PUM! Vamos con media hora de adelanto. Y eso parece magia, pero no lo es: yo a mí misma me pongo a menudo horas que sé que no voy a cumplir, para saber dónde tengo que meter más caña al equipo, y tener más margen luego. Son estrategias de control psicológico aplicadas sobre mí misma, para mantenerme alerta en set.

Puede sonaros mal, pero cuando el equipo sabe que llevamos 45 minutos de adelanto, suelen relajarse y deciden que es un momento genial para echarse un cigarro. Y en ese ratito mágico de complicidad y buenrollismo pausado es cuando sucede lo que temías: ahora lleváis 45 minutos de retraso. Suena ridículo, pero es que pasa muy a menudo.

Así que yo NO hago público este papel. Cuando veo agobiado al director, por ejemplo, gracias a estas horas que me marco, puedo decirle al oído ‘tranquilo, tenemos tiempo de sobra’. Aunque no se me ocurriría decírselo a un eléctrico, por ejemplo, porque entonces la liamos. Pero ojo, yo NO soy de esas que aún yendo bien de tiempo está pegando gritos de ‘¡¿QUÉ IMPIDE?!’ por doquier.  Siempre he creído que sólo agobian a la gente y les hace trabajar a disgusto.

En definitiva, que ya os he dado suficiente chapa: este papelito es lo que me da a mí la seguridad que necesito para, como decía Sánchez Arévalo, coger el timón del rodaje con las dos manos. Ayuda mucho a tener un buen rollo que sólo es  viable cuando sabes que tienes todo bajo control. Y sí, a veces implica cierta ‘manipulación del grupo’, pero supongo que es un poco como lo de la gente que lleva el reloj adelantado aun sabiéndolo. ¿Por qué? Psychology my friend!

06 enero 2014

LA ORDEN DE RODAJE

La orden es uno de los principales acometidos directos del ayudante de dirección (aunque para que valga nos la tiene que firmar el jefe de producción), y como en todo, hay muchas formas de hacerlas. La orden es algo así como el último paso previo al rodaje, teniendo ya el plan. Para mí es un documento fundamental, porque es donde se indica todo lo que hace falta para cada día de rodaje, sumando a la información del desglose, las necesidades de personal y lo acordado con Producción. Y todo ello con sus horas correspondientes. La elevación a la enésima potencia de nuestro gran puzle, vaya.

Hacer las órdenes supone horas de trabajo, que se reducen en función de cuánto nos lo hayamos currado en todos los pasos previos. Nuestra misión es que lo que hemos puesto en ese inofensivo papelito se cumpla (de forma algo menos inofensiva a veces). Básicamente y por ser claros: todo lo que tenga que estar en rodaje tiene que aparecer en la orden. Si algo es necesario para rodar pero no aparece en la orden, la culpa no es del departamento que se ha olvidado de traerlo, sino nuestra (y en parte del jefe de producción como firmante). Aunque apareciera clarito en los desgloses, da igual, tiene que estar en la orden. Así que mucho cuidado al hacerlas. Y muchos suspiros y paciencias cuando te des cuenta de que la mitad del equipo la ojea pero no se la lee, ¡con lo que te ha costado cuadrarla!

La primera orden que utilicé yo como ayudante era sencilla no, lo siguiente. Fue en una serie online en la que entré de coordinadora de figuración, y al convertirme en ayudante de dirección continué trabajando con los documentos que habían usado ellos hasta entonces, para no volver más loco al equipo. Esas órdenes estaban basadas en las de una serie de televisión, y eran prácticas para lo que estábamos haciendo (que era muy entre colegas), y la poca experiencia que tenía yo, pero ahora se me quedarían cortas. Os pongo un ejemplo real para que entendáis de qué hablo:


Como veis, hasta se llama ‘Horarios’ en lugar de orden, pero oye, que era muy útil. Yo la recomiendo para quien esté empezando, o para quien sea ayudante puntual y no quiera complicarse tanto la vida.

Lo primero que aparece es muy necesario: la fecha y el horario del rodaje. Después las localizaciones sin poner la dirección (olé mis ovarios, aunque todos sepamos dónde es, siempre hay que ponerlo). Y luego lo que íbamos a rodar. Aquí hay algo que me ha llamado la atención y no recordaba: yo ahora nunca hago público de qué hora a qué hora tengo previsto rodar una secuencia. Evidentemente sí pongo a qué hora empezamos y terminamos, y las pausas para comer y bocata, y los cambios de localización. Pero lo otro es echarse mierda al propio tejado, ya explicaré detenidamente el porqué hablando de mi actuación en el rodaje en sí. Después aparece la citación de cada uno, y luego los personajes. Útil, sí, pero mirad el cambio con ésta que es de hace bastante menos:


Es otra cosa, ¿no? Voy a ir por partes analizando ésta, que es del tipo que utilizo yo habitualmente:

  • Encabezado con los nombres de todo el equipo por departamentos. Esto me lo aprendí currando con Mariàm Celaya, y es maravilloso: antes de entregar las órdenes, subraya el nombre de cada persona y entrégale la suya. Así sabrás que todos la tienen y a quién le falta (y también a quién regañar cuando aparezca una orden tirada por el set). Además es fantástico para llamar a la gente por su nombre y no por su puesto, con un simple vistazo que haga de recordatorio.
  • Nombres de jefazos, el día de rodaje (jornada), la fecha en la que se rueda,  y el horario previsto. En el horario, como veis, pone que empezamos a las 9.15h, y debajo un ‘Listos: 10.00h’. Pues eso, que a las 9.15 allí para montar el chiringuito, y a las 10.00h estarle dando al REC. Que no es lo mismo una cosa que la otra.
  • Contacto de Producción y Dirección en rodaje. Teléfonos de contacto de ambos equipo, con su nombre y cargo. Así sabrán a quién llamar cuando se pierdan llegando a la localización (a Producción), o cuando un actor haya perdido el tren (a mí).
  • Localización. Numerada y nombrada, con dirección exacta. Normalmente pondría la forma de llegar en transporte público, pero como esto era en la sierra e íbamos todos en coche, pues con eso vale. Tampoco es que haga falta poner las coordenadas geográficas, pero cuanto más facilitemos que lleguen, mejor.
  • Previsión meteorológica. Evidentemente es más importante si el rodaje es de exteriores, pero hay que ponerla SIEMPRE (la luz afecta, y pueden aparecer ventanas, etc.). Y por el mismo motivo, es importante saber las horas a las que sale y se pone el sol, porque en muchos rodajes la jornada depende de ello. Lo del viento es más un guiño a sonido, pero nos viene bien a todos.
  • Hospital más cercano. La primera vez que lo vi me acojoné, pensando que vaya paranoicos y que qué carajo iba a pasar si estábamos en una casa. Y un tiempo después, mi jefe de sonido se dio con un toldo en la cabeza y se hizo una brecha muy bonita. Mi consejo es ponerlo siempre. Y si no conoces la zona ni el hospital, llama por teléfono a confirmar que está operativo y tiene urgencias.
  • Lo que está previsto rodar en el día. Las secuencias las pongo en el orden en el que se van a hacer, aunque a veces algunas cambien sobre la marcha. Ahora, como os decía, no pongo las horas, y sí el número de páginas de guión. Eso es importante porque ayuda a intuir cuánto se va a tardar, pero no es concluyente. Por ejemplo: “La vela prende las cortinas y todo empieza a arder, reduciendo el salón a cenizas”. Menos de 1/8 ocupa eso, sí, pero rodarlo… es divertido.
  • Actores: número de personaje, nombre del personaje, nombre del actor, hora de recogida o si viene por sus propios medios (pondríamos PSM ó SSMM), hora a la que entra en vestuario, en maquillaje y en peluquería, hora a la que entra en acción y hora a la que acaba. También a qué localización llega. Su teléfono NO. Jamás. Para eso está la hoja de reparto.
  • Citación de técnicos. Como además de ayudante he sido script muchas veces, suelo citar al script un rato después que a foto porque si no está ahí el pobre desayunando pensando en que le hemos quitado media hora de sueño. Y lo mismo con maquillaje y vestuario (salvo que tengan mucho lío), y a veces con sonido. En caso de que tengan su propia orden para venir, en lugar de poner la hora de citación pondremos 'O.P' (Orden Propia).
  • Nota al equipo. Ésta parte, como os imaginaréis, va variando en función de cada proyecto. Lo básico de siempre es el tema basura, móviles y fumar en set. Yo ahora en cuanto a móviles pido el modo avión, porque apagarlo, no lo apaga nadie. Pero en silencio crea interferencias, y cada vez que tenemos que cortar porque el de sonido me mira y me hace señas del ‘tururu-tururu-tururu’ de un móvil, quiero matar. Y un ayudante asesino es mal. Lo de fumar es por el tema humos (y a veces, como en ésta, prevención anti-incendios), y lo de la basura en set es sentido común.
Y ahora… la segunda página. Yo soy de impresión a doble cara que así no se pierde y ahorramos daños planetarios, pero cuando son más páginas porque incluyen planos y tal que ya veremos, se grapan:

  • Requerimientos. Por secuencias y en el orden en el que las vamos a rodar, con mención a los departamentos que tienen que tener especial cuidado con algo en concreto. Esto es fundamental hacerlo con los desgloses de guión en la mano, para que no se escape nada, y con el guión técnico para resaltar algo de lo que haya planos detalle, etc. 
  • Avance del día siguiente. Es un resumen de la orden de la próxima jornada. Como veis es lo mismo pero muy reducido, y en lugar del cuadro por departamentos aparece una lista de requerimientos para cada uno (es importante que esté todo prevenido).
  • Firma del ayudante de dirección y el jefe de producción. Firmamos a mano cada uno debajo de nuestro nombre. Y he aquí la responsabilidad que os comentaba. Teóricamente, una orden sin firmar no es válida, aunque si es un largo con 200 personas de equipo, con firmar una y escanear vale, que sino se te cae el brazo.
Pronto os pondré un ejemplo del planning que me hago yo para mí, además de la orden, plano a plano y con sus horarios para cada uno, cortes y otras cuestiones. Hasta entonces, espero que os haya resultado útil este post y que empecéis el año con ganas de rodároslo todo, que a mi desde luego… ¡no me faltan!

09 diciembre 2013

La relación dire de foto - primero de dirección

A los directores de fotografía hay que quererles. Bueno, hay que entenderse con ellos y procurar llevarse bien, y así a lo tonto a algunos se les acaba queriendo mucho. Esto es tan así porque de cómo de bien nos llevemos nosotros con el DOP, dependerá en gran medida nuestro humor durante el rodaje y con ello, el ambientillo general (porque cuando nosotros gritamos con mal tono la gente –toda– se crispa mucho). Por cierto, voy a decir DOP para abreviar, que son las siglas en inglés (Director Of Photography).

Pol Turrents, director de fotografía consagrado que se
hace querer (y admirar) públicamente desde su pedazo de blog.

Yo procuro establecer una buena comunicación con el DOP desde el comienzo de la preproducción, y este tramo para mí hay dos momentos clave:
  • La reunión con el director y el guión técnico en la mesa. Ya os dije que lo ideal es que ahí también esté el DOP, para ver qué tal se entiende con el dire y estar muy atentos a todo lo que debaten. Además es el momento perfecto para preguntar dudas sobre cómo van a resolver determinadas iluminaciones y movimientos de cámara, porque saberlo desde ya me va a ahorrar mucho tiempo en rodaje.
  • Cuando vamos a localizar. Localizando yo confirmo unas cincuenta y ocho cosas a la vez: ruidos que se nos puedan colar, zonas para el equipo (vestuario-maquillaje-catering…), por dónde entra y se va el sol (y a qué horas lo hace), cuánto necesitará currárselo Arte, dónde dejar el equipo de foto que no se esté usando, dónde hay enchufes, qué capacidad eléctrica tenemos, etc. Y tener a Producción a mano es maravilloso en todo esto, para cotejar ideas y prevenir imprevistos (valga la incoherencia). A parte, estoy muy pendiente de todo lo que dice y toquetea el DOP (y lo apunto para que no se me cuele nada), y de lo que opina al respecto el director. Y lo mismo con cada miembro del equipo que haya podido venir, porque el curro de todos tiene muchísima importancia y para nosotros, se traduce en tiempo.

Después de la reunión con el director y ya localizados, lo que hago es hablar con el DOP en privado. ¿Para qué? Para consultarle todas las dudas tenga. Que serán unas cuantas y en serio, que la experiencia me dice que es mejor parecer tonta por preguntar demasiado, que dártelas de que ya lo sabes y hacer palmar a todo el mundo dos horas porque tú has planificado mal. Y eso no es culpa del DOP, es culpa del ayudante que va de listo y no tiene ni idea de foto. A mí me pasó hace tiempo y aprendí la lección (y mucho más sobre foto, que me ha venido genial después). Sólo lo aviso para novatos: no entenderse bien desde antes es una cagada, y se sufre mucho cuando ves que el rodaje va mal y la culpa es enteramente tuya (por mucho que grites a otros, que no se lo merecen).

Las preguntas que le hago al DOP varían evidentemente en función de cada proyecto, pero hay algunas cosas (muy obvias) que procuro tener muy claras cuanto antes:

  • Con qué cámara rodamos y qué ópticas llevamos. No se tarda lo mismo en rodar con Alexa que con una 5D, y como vayamos en 35mm… ahí ya no voy a entrar. Saber las diferencias es cuestión de experiencia, pero cuando no la tenemos lo suyo es preguntar. Hay que preguntar mucho. Por ejemplo, yo hace poco tuve un rodaje subacuático en el que rodábamos con una 5D metida en una funda, y lo que hice fue acordar con el DOP qué óptica iba a utilizar en cada plano, y planificar juntando todo lo posible los planos que fueran con la misma (porque cambiar de óptica cuando tienes la cámara enfundada bajo el agua es un ratejo). O sea sé, que planifiqué todo a favor de foto. Es importante saber estas cosas.
El actor Kike Biguri entre tomas
del rodaje subacuático que os contaba

  • Con qué equipo de iluminación contamos. En los cortos de guerrilla, por ejemplo, se suele tardar más de lo normal en iluminar porque el pobre DOP no tiene ni la mitad de las cosas que necesitaría para clavar la luz que quiere, así que se vuelve loco cuarzo para arriba, bandera para abajo. Y si necesitan un HMI o vamos con grupo electrógeno o equis, también se puede tardar más. Esto son variables más concretas de cada proyecto, pero es importante hablarlas antes de tirarte de los pelos en el set porque llevan 40 minutos para iluminar un plano detalle y ya no sabes a quién matar.
  • Quién forma parte de su equipo (cuántos y quiénes son). Cuántos eléctricos tenemos, quién opera la cámara, si hay varias cámaras, si el auxiliar además de cambiar ópticas es foquista y hace claqueta y le lía los cigarros al operador. Si el maquinista tiene experiencia o es el primo del de Producción. Todo esto me da pistas también de motivos por los que podríamos ir a la velocidad de la luz (guiño, guiño) o vamos a palmar como campeones.
  • Preferencias del DOP en cuanto al orden del rodaje. A mí me gusta plantearle un ‘si viviéramos en un mundo ideal y todo girara en torno a qué tú fueras muy feliz… ¿en qué orden te gustaría rodar esto?’ Si me lo cuenta, que a veces no tiene tiempo o no surge el momento de hablar de algo tan concreto, le escucho con mucha atención y apunto. Que luego planificando muchas veces tengo otras prioridades (por maquillaje, por acting, por lo que sea) y de lo que le gustaría le doy un tercio, pero oye, ya tengo más claras sus necesidades (y me llevo mejor con él, porque se ha sentido valorado en algo que no es estrictamente su decisión, y eso siempre gusta).

En definitiva, los directores de fotografía son auténticos magos de la luz que consiguen que una habitación cutre parezca un lugar increíble a través del combo. (Casi) siempre saben muy bien lo que hacen, y van tan a favor del proyecto como el ayudante (o más). Si nos lo curramos aquí, nos ahorraremos dolores de cabeza (y de garganta) en el rodaje, cosa que merece mucho la pena. Y además, son de lo dan todo en la fiesta de fin de rodaje, así que hazte siempre amigo del DOP, que te lo vas a pasar muy bien.

01 diciembre 2013

"El ayudante de dirección es el puto amo" (con Daniel Sánchez Arévalo)

Las tazas de Dani
(vía @sanchezarevalo)
Daniel Sánchez Arévalo no necesita presentación, pero yo os la voy a hacer: es el director de ‘Azuloscurocasinegro’, ‘Gordos’, ‘Primos’, ‘La Gran Familia Española’, y de un porrón de cortos que no han hecho más que cosechar premios muy merecidos. Y además es un tipo tranquilo, cercano y encantador, que se ríe de la vida y toma infusiones en tazas decoradas con sus pelis. Claro que sí, como tiene que ser.

Y además de todo eso, Dani cuenta con un equipo de dirección a sus espaldas que es, según David Casas, el mejor ejemplo a seguir en nuestra profesión. Y por eso yo le he preguntado directamente a él, qué es lo que más valora de la figura del ayudante: “Pues sobre todo que te descarga mucho de la presión. El ayudante de dirección en un rodaje es el puto amo, es el jefe de verdad, el que marca los tiempos, el que dice qué hay que hacer, cuándo y porqué. Por eso en mi relación con Antxon, él coge el timón. Coge el timón respetando, sabe qué es lo importante para mí y se asegura de que yo tenga tiempo para eso: trabajar con los actores, o lo que sea. Coge el peso del rodaje y se lo carga a sus espaldas; siendo a veces también el malo de la película, porque es el que tiene que presionar a la gente.”

Se lo piensa un poco, sonríe y añade: “A veces es como si yo fuera el mafioso, que estoy aquí en mi butaca, pero... él controla. Él puede hacer que todo esto sea un infierno o un buen paseo. En definitiva: en el ayudante valoro que sea muy firme, pero que a la vez tenga un carácter parecido al mío, que es… calmado”.

Charlamos sobre el tándem que se crea entre los equipos de dirección y producción, intentando controlar lo más posible entre ambos. Y nos reímos con impotencia sobre cómo ese ‘control’ es bastante ilusorio, porque sí, yo planifico sabiendo que el suelo de éste set cruje, pero no contando con que a la prota le vaya a dar una bajada de tensión que paralice el rodaje (y esas cosas también pasan).

Dani me cuenta que para él, el miedo a la interrupción de rodaje es algo que en cierto modo siempre está ahí, antes y después de rodar: “En ‘La gran familia española’, justo el primer día que estábamos en la boda con todo el mundo ahí, ciento y pico invitados y bastante caos, se levantó un viento descomunal y empezó a dar miedo. Estábamos en San Agustín de Guadalix, y de repente una señora empezó a gritar ‘¡Fuego!, ¡fuegoooo!’, nos asomamos y vimos que un bosque estaba ardiendo… Y el viento venía hacia nosotros, el fuego estaba a 200 metros. A mí ahí la sangre se me bajó a los pies. En ese momento estaba pensando: ‘esta peli no se va a hacer. Éste incendio va a arrasar con la finca, y ya está, se va a parar la película, no se va a poder hacer’.


Parte del equipo descansa en la localización
que casi arde en LGFE (vía @sanchezarevalo)

Algunos se piraron directamente. Incluso gente iba al ayudante en plan: ‘Antxon, tenemos que irnos de aquí ya, yo tengo que sacar los camiones…’. Cundió el pánico, pero Antxon mantuvo la calma, mientras los de producción llamaban a los bomberos, a la guardia civil, a todo. Y a los cinco minutos nos informaron de que estaba controlado, y que si iba a más nos avisaban con tiempo. Hubo suerte y se quedó en un susto, pero te das cuenta de que es todo tan, tan frágil… no lo que nosotros controlamos, sino hasta la naturaleza.”

Coincido totalmente con él en que todo es muy complicado (y en que ole los huevos de Antxon y el equipazo de producción), pero también le hablo de las dificultades de rodaje que no trae el viento, sino nosotros mismos. Por ejemplo, esa adorable costumbre que ha cogido él desde ‘Primos’, de que siempre haya animales y niños en sus pelis. Que llenan la peli de magia, sí, pero que pobre equipo. Dani asiente y me dice: “Pues mira, a mí rodar con niños, no me gusta. Me encantan, pero no me siento a gusto para trabajar tal y como a mí me apetece, que tiene mucho que ver con la psicología de los personajes, el origen de sus miedos, los matices… Y los niños, pues es que son niños. Hay que trabajar a otro nivel de comunicación. En ‘La gran familia española’ de hecho vuelve a haber niños, que son adorables y yo creo que lo han hecho muy bien, pero lo sufro más.

Y los perros son un coñazo. Curiosamente en esta última peli hay un perro, pero es que estaba en la casa en la que rodamos, y a mí me encantaba porque se parece la ardilla de ‘Ice Age’. Era un perro muy apacible: lo cogías, lo ponías ahí, y se quedaba. Pues mira qué bien. Y no estaba previsto en el guión ¿eh?, pero yo lo veo y digo, ‘pues voy a sacarlo’.”

Rodando con niños (de los majos) en LGFE (vía @sanchezarevalo)

Lo de que rodar con perros y niños es (casi siempre) un coñazo lo sabe hasta mi abuela porque Hitchcock lo dijo muy alto, pero nadie sabe hasta qué punto lo es, hasta que lo hace él mismo. Y eso, y sobre todo cómo manejarlo, es algo que no se aprende en aula, sino en el set: “La práctica es lo que te da tablas. Yo me fui a EEUU con una beca Fullbright, a estudiar en Columbia. Me daban clase profesores que tienen Óscars en su casa, y venía gente como Milos Forman y guionistas de Coppola. Y como realmente aprendes no es así. Tú vas allí pensando: ‘Me van a enseñar a hacer CINE’. Y es mentira, nadie te enseña. Cine sólo aprendes haciéndolo. En cualquier caso, lo bueno que tienen las escuelas es que te rodeas de gente que tiene tus mismas inquietudes. Eso fue lo mejor, todos ayudábamos a todos”.

Al hilo de esto le cuento que yo estudié Comunicación Audiovisual y efectivamente, allí conocí a gente con la que ahora curro. Pero antes de entrar en la carrera, ya había empezado a rodar y mi primer puesto fue el de script. Dani sonríe mucho y me dice que él cree que “el trabajo de script hay que revisarlo, porque el lenguaje cinematográfico ha cambiado mucho. Ahora mismo no hay que tener a alguien que me diga ‘- Oye Dani, ¿sabes que te estás saltando el eje? - Sí, y me gusta’ (ríe). Ya no hace falta ser tan riguroso con el raccord, yo no quiero que el actor tenga que estar pendiente de todo, porque para mí pierde algo. Que luego en montaje muchas veces me cago en la puta, pero lo prefiero. Y de ayudante de dirección que estás ahora es curioso, pero conozco pocas chicas. Yo siempre prefiero trabajar con mujeres, porque creo que sois mucho más ordenadas en la cabeza. Sois más diligentes, los tíos somos más caóticos.”

Ahora soy yo quien le sonríe mucho a él y un rato después me despido, con ganas de volver a coincidir pronto, y de rodar. De rodarlo TODO. 

22 noviembre 2013

DELEGAR (qué maravilla tener compinches)

Me pasa con cierta frecuencia que cuando digo que soy ayudante de dirección la primera respuesta es un: “¿Y eso? ¿No preferirías dirigir tú y que te ayude otro?”. Pues no. Bueno vale, reconozco que a veces sí, pero es que a mí como ayudante también  me ayudan y mucho. Me explico: el departamento de dirección, como todos los demás, lo forman más o menos personas en función de cómo de complicado sea el proyecto, pero en general el organigrama vendría a ser algo así:

Lógicamente, si el proyecto es pequeñito estarán solo los de arriba, y a medida que se vaya complicando irán apareciendo más o menos por debajo. Y sí, también hay directores que son sus propios dires de foto y operan la cámara y van sin ayudante por la vida, y aunque a veces pueda entender que pase, la realidad es que así se suele complicar bastante el rodaje.

Centrándonos en esta estructura, veremos que los scripts aparecen solitos en el mundo, porque aunque son del equipo de dirección, se relacionan con los demás de una forma muy distinta. Es uno de los puestos en los que más se aprende y para ser realmente bueno en ello hay que saber mucho de todo, pero el tema da para largo, así que ya hablaré de ello con calma en otro momento.

Y ahora lo que nos interesa hoy: ¿qué delegar en el resto del equipo? Pues depende del ayudante. Los hay que delegan todo y los hay que son hiperactivos y quieren hacerlo todo ellos. Yo reconozco que cuando estoy de primera sí delego bastante, pero antes de rodar (y con la orden especialmente) delego muy poquito, porque quiero asegurarme de que tengo todo bajo control y sé lo que se está haciendo.

Ahora bien, hay veces que, por ejemplo, el primero está hasta arriba acabando de localizar y no puede encargarse de coordinar las pruebas de vestuario y maqui-pelu. Pues para eso estará el segundo, y también para ser la cabeza visible de dirección en reuniones a las que por los motivos equis, el primero no pueda ir.

En definitiva, si hay segundo de dirección se incorporará en preproducción, para encargarse de todo aquello para lo que el primero no tenga tiempo material. Y rodando, el segundo puede encargarse de las órdenes de rodaje del día siguiente, en base a la previa que ya ha hecho primero y a los cambios que haya habido (a este se le llamaría segundo de papeles o de oficina). También puede prevenir lo que vayamos a rodar a continuación para facilitar la vida al primero, anticipándose a lo que vaya a necesitar para tenerlo listo en cuanto se lo pida. O bien puede sustituirle en set cuando el primero haya ido al baño, por ejemplo (este sería el segundo de set, o a veces un auxiliar, depende de cada caso).

Los auxiliares se incorporan o bien al empezar el rodaje, o bien un día o dos antes (para leerse el guión a fondo, hacer fotocopias y esas cosas). Y ya en rodaje son salvavidas (porque anticipan), y al igual que el segundo de set, actúan como pequeños y maravillosos compinches en todo aquello que al primero se le pueda estar escapando (esta sensación de capo de la mafia es divertidísima cuando tú eres primero).

Por poner un ejemplo verídico: pongamos que yo, como primera, estoy coordinando lo que sea con el jefe de producción. Mientras he dejado un momento al dire de foto reiluminando lo siguiente, al director repasando la secuencia con un actor y a uno de mis compinches a cargo del set para sustituirme en lo que haga falta. Durante mi ausencia él escucha, porque es un tipo atento, al dire de foto y al director maquinar un nuevo plano genial que se les acaba de ocurrir, y que como salga adelante me va a suponer un descuadre de 35 minutos. Mi compinche, muy habilidoso, en lugar de decírmelo por el walkie para que lo oiga todo el mundo, se acercará a donde esté yo para susurrarme en el oído las novedades. Y así yo, en cuanto pueda, me acercaré a ellos muy sonriente, a concretar qué están tramando y ver hasta qué punto es o no viable, antes de que sea demasiado tarde. Y ésta es una de las cosas por las que adoro a mi equipazo.

Mi reacción ante el susurro de mi compinche
(es fantástico el tumblr de 1stAD)

También en función de cómo de complicado sea el rodaje, puede haber uno o varios auxiliares (y a veces un segundo) que van haciendo más agradable la vida de todos desde diferentes ámbitos:
  • Actores → es quien les recibe cuando llegan, sabe dónde están todos en todo momento, los tiene listos a su hora y se va después de que el último haya cogido el coche. Los actores no pueden estar pululando por ahí porque se despistan con mucha facilidad y puede ser peligroso. No muerden, pero se paran a hablar con tal, van un momentito a mirar no sé qué… y luego nos volvemos locos porque le toca salir en plano y no aparece por ningún lado. Pues ahí está ese magnífico auxiliar que sabe que el tipo está en el baño. Y también está para echar un cable si alguno se encuentra mal, si necesita un café, si no encuentra sus gafas o si lo que sea. Con esto me extenderé más en algún momento porque yo con los actores me lo paso pipa y me apetece hablar sobre ellos.
  • Figuración → les recibe por la mañana, cuenta que estén todos, les habla un poquito de lo que van a hacer en el día, les coloca en plano cuando hacen falta… y los que me caen bien también están atentos a que estén cómodos, tengan agua y esas cosas. Lo normal es que sea el primero o el propio director quien coloque a la figuración especial, pero es el auxiliar quien organiza al resto y les coreografía cruces y esas cosas que si salen bien no se notan. Cuando hay muchísima figuración también suele haber un coordinador de figuración, que les tiene listos para cuando los auxiliares de figuración se los vayan pidiendo. En cualquier caso el coordinador es ajeno al equipo de dirección, suele venir con la agencia.
  • Combo → en caso de que el combo esté apartado del set, es quien está allí contándole por walkie al primero (que nunca se mueve del set) todo lo que van diciendo el director y/o el dire de foto. Lo resume para no tener ocupado el walkie, pero con cuidadito para no perder los matices, poniéndole al día de todo lo que está pasando ‘fuera’. La mayoría de los directores con los que he currado yo odian tener el walkie ellos porque supone que estén todo el rato escuchando cosas que no van con ellos y pendientes de un aparato, lo cual es un coñazo y además desconcentra. Pero también es cierto que a algunos les gusta, en cuyo caso este auxiliar desaparecería. Los walkies son junto con el velcro el mejor invento de la humanidad, así que también tendrán su post.
  • Los que parecen de producción → son auxiliares que echan un cable a producción cuando ellos estén desbordados. Cortan calles con su chaleco reflectante, cortan puertas con sus brazos cruzados (se colocan en el pasillo impidiendo el paso cuando estamos en toma, o evitando ruidos ajenos, etc.), dan marcas a los actores (se agachan en el suelo o se esconden en sitios inverosímiles para dar una señal al actor cuando le toque salir, por ejemplo)…

Y luego están los meritorios, que teóricamente no tienen experiencia alguna y están allí para aprender. Suelen ser  encantadores porque tienen todas las ganas del mundo, así que hay que quererles mucho, pero no se les pueden pedir responsabilidades. Pueden hacer recados, traer cafés o actores, y quizá sean los próximos en ganar un Óscar, pero hoy no han venido a organizar nada y eso hay que tenerlo en mente. Y en la práctica, algunas veces trabajan como lo haría un auxiliar, pero no cobran. Suponiendo que el auxiliar cobre, porque qué locura cómo está la cosa.

En realidad cómo se reparta todo éste curro dependerá de cuánto se decida delegar y sobre todo de cuánto se confíe en cada uno. Yo he visto primeros que habrían confiado la educación de sus hijos en un auxiliar porque el tío es un máquina, y otros que les tratan de cafetera con patas. Hay de todo, y de todo el equipo se puede aprender mucho siempre.

Creo que la mejor forma de explicar cómo se reparten las tareas en dirección me la resumió Mario Pérez (mi compinche favorito) en una sola frase: “supongo que el ayudante es el ahora y siempre, el auxiliar es el después, el segundo es el mañana, y la script es el todo en su orden adecuado”. Toma ya. Lo sencillo que era y la chapa que os he soltado ;)